Buscadores decepcionados

Si tienes un blog, tarde o temprano le miras el ombligo. Además de los contenidos, está la apariencia, que hay que cuidar, están las estadísticas, que hay que mirar con cierta distancia, y están las interioridades, que hay que curiosear de vez en cuando. Entre estas interioridades están las búsquedas del blog, los «search engine terms», que es como figura en WordPress. Yo he pasado un rato muy divertido mirando cómo han llegado al blog algunos lectores, a quienes les habré provocado, sin duda, alguna que otra decepción.

Como es lógico, para encontrar las perlas hay que irse a la larga lista de 1 ocurrencia. En algunos casos puedo entender por qué han llegado, pero hay otros que me parecen inexplicables. Y es muy curioso también comprobar cómo algunos post trataban de cosas suficientemente raras como para atraer a muchos lectores. Hay un número muy considerable de personas que han llegado después de buscar  la calle Franklin de París. Les enlazo el post para que puedan comprender la decepción que creo que habrán sentido esos lectores. Pero vamos a las sorpresas, que es donde está lo divertido y en los casos en los que encuentre explicación, les enlazaré el post por si quieren distraerse.

– Marife de Triana fue mujer de mi tio pero actualmente no se donde vive y quisiera saber de ella (así, tal cual, me lo he encontrado y lo pongo en primer lugar porque es como para darle un premio)

– Se me rompió una uña y tengo una fiesta (creo que es una combinación de varios…)

– Guayaberas para mujer (debieron encontrarse con esto)

– Anuncio de Lancome probado en todo tipo de etnias (sin comentarios)

– Modelo de torta del real Madrid (no creo que haya sido nunca tan explícita…)

– Ofertas de empleo en Santiago para dentistas 2012 (sólo puedo pensar que google se ha vuelto loco)

– Me tengo que alejar las gafas para ver bien (hay una frase parecida en esta tontería)

– Oculista hijo de puta (puede que no se sintieran decepcionados si llegaron a esto)

– Las tontadas del mundo (hay una etiqueta que se llama tontadas y el blog se llama un mundo, pero que alguien busque eso y le dirijan a tu blog no motiva mucho…)

– Egipto en ganchillo (creo que llegaron aquí. Lo que no entiendo es lo del ganchillo)

– Cómo arreglarme casual (¡ya me gustaría a mí tener todas las recetas!)

– Combinar ternos (supongo que de caballero, aunque tampoco he explicado nunca cómo combinar los de señora)

– Miss gay Villa de colorines 2010 (supongo que llegaron aquí)

– Carcajada en chino (esta es reciente, me parece a mí, pero para qué buscarán esas cosas)

– Copa de la guefa (escrito literalmente…)

– Camiseta a patata contratataca (no tengo duda de que han caído aquí)

– Consejos para la compra de un bastón de señoras (sólo me lo explico con esto. Incautos…)

– Descargar canción Concha Piquer con la bomba que tiran los fanfarrones (yo había oído hablar de la maleta de Doña Concha, pero no del bombardero)

– Mapa de golfos del mundo (este mapa sólo lo puse aquí)

– Vergüenza intelectual (digo yo que sería algún post sobre políticos. Prefiero no pensar que… no, prefiero no pensarlo)

– Enculer (sin ninguna duda, no se encontraron con la explicación de la palabra, sino con esto)

– Las zapato tontadas (he hablado de zapatos en varios post, pero siempre muy, muy en serio)

– La Tamara se la come (no tengo dudas que cayeron en este post)

– Eructos en quiromancia (entiendo lo de la quiromancia aquí, y lo del eructo aquí, pero no veo la relación)

– Mujer loca cómica (desde luego que yo no me voy a dar por aludida)

– Estoy montada en unos taconazos (menuda decepción al verme con los pies en alto)

– Sexo con mi amigo (he dudado mucho si ponerlo, porque ahora entrará más gente buscando esto. Se me va a llenar el blog de gorrinones)

Y este es mi hit parade del los motores de búsqueda. Creo que lo mejor es que me olvide de ellos y seguir escribiendo ni más ni menos que lo que me dé la real gana. De este modo, dentro de un año, podré pasar otro rato divertido eligiendo disparates.

La diferencia entre apetito y hambre

Cómo será mi piel junto a tu piel ¿Cardo o ceniza? Cómo será… Si he de fundir mi espacio frente al tuyo, cómo será tu cuerpo al recorrerme y cómo mi corazón si estoy de muerte.

Se quebrará mi voz cuando se apague, de no poderte hablar en el oido. Se quemara mi boca salivada, de la sed que me queme si me besas.

Cómo sera el gemido y cómo el grito al escapar mi vida entre la tuya, y cómo el letargo al que me entregue, cuando adormezca el sueño entre tus sueños.

Han de ser breves mis siestas, mis esteros despiertan con tus ríos pero… pero… pero cómo serán mis despertares cada vez que despierte avergonzada…

¡Tanto amor y avergonzada!

El apetito

 

Y el hambre

 

De balances y balancines

Resulta que vamos a organizar una cena entre amigos. Aclararé ciertas cosillas de antemano para aclarar ciertas cosillas de antemano por si acaso ciertas cosillas no las tienen claras de antemano. A la cena iremos todos. Todos tenemos teléfono y orejas para escuchar por el auricular. Todos disponemos de voz y hablamos castellano. Todos tenemos la experiencia de haber reservado una mesa en un restaurante alguna vez en la vida y todos conocemos restaurantes. Todos tenemos manos con dedos suficientes para ejecutar la tarea, en el supuesto caso en que necesitemos apuntar algo, aunque también todos disponemos de memoria para, si es menester no cansarse, no tener que dejar nada apuntado. Así es que la Madre Naturaleza nos pone a todos en la misma casilla de salida para optar al «premio» de organizar la cena.

Y ahora viene el momento interesante de la historia. Es, ni más ni menos, cuando alguien te dice , a través de e-mail público, que te ocupes tú porque no tienes hijos. ¿Y qué? respondes. Pues que no tienes nada que hacer. La primera protesta recibe como contestación que no tienes ninguna responsabilidad. La segunda protesta, admito que ya en el terreno de la broma, pretende quedar zanjada con el famoso corolario: «dame las gracias porque mis hijos te pagarán la pensión».

Estos son esos momentos de la vida en que el reptiliano te da las tres opciones: ríndete, huye o lucha…

Efectivamente, no tengo nada que hacer. Supongo que nada es limpiar mocos, soportar carreras por el apacible pasillo de mi casa y dejarme los nervios en un sitio de bolas, cuando ves al niño a punto de romperse la nuca. Esos momentos encantadores de la vida me los he perdido (en frecuencia aunque no en intensidad, que sobrinos sí tengo) y he de admitir que no lo siento mucho, espero que sepan vds. comprenderlo.  Aparte de eso, todo lo demás es organizar satisfactoriamente tu tiempo priorizando correctamente tus obligaciones, que no tus responsabilidades, que esas son obvias. No creo que se me pueda discutir que yo no he adquirido ninguna obligación cuando los demás han querido tener hijos, y por otra parte no soy responsable de la defectuosa gestión del tiempo de los otros, que por lo visto convierte la vida de algunos padres en una agenda caótica y estrecha, si esto es lo que quieren decir con esas majaderías. Ahora bien, si lo que me quieren decir es que tener hijos les imposibilita para organizar cualquier acto social que quede cien metros alejado de un columpio, entonces poco más puedo hacer salvo decir que lo siento mucho y que a cada cual su problema, cuando es privado y se acerca peligrosamente a la oligofrenia.

Sobre el corolario famoso… Bien, no sé quién decía que el futuro ya no es lo que era. Así es que lo de pagarme la pensión, en fin, no sé vds, pero yo estoy tejiendo ya mi propio calcetín, porque lo mismo a los 65 ya no queda lana para calzarnos a todos. Lo que sí les puedo decir es que con los impuestos que yo pago cada año y cada vez que compro se pagan colegios y universidades, guarderías, libros escolares, pediatras, cheques bebé, descuentos en el bono-bus, en los museos, en el tren… Naturalmente, la casilla de la desgravación por churumbeles la dejo vacía, pero nada me impide soñar haciendo la prueba de marcarla. Que conste que ninguna de estas ventajas me parece mal, pero, ¡por favor! no me hagan reproches a cuenta, que yo estoy pagando al contado.

Y hay más cositas: las promociones de 3 x 2 del Mercadona, los paquetes familiares de galletas, o la compra de un simple Office, las ventajas sociales de las empresas (becas, modelos de ahorro de impuestos, seguros de vida…), nada ni nadie se acuerda de nosotros, salvo el Estado cuando hay que recaudar y las empresas cuando hay que compensar en precio esas ofertas o en salario esas ventajas sociales.

¿Que no me queje, que vivo muy bien? ¿Pero cómo no me voy a quejar, hombre, si ya hasta cuando bajo a Curra al parque no puedo ni fumarme un pitillo porque el Ayuntamiento ha puesto UN balancín?.

El Gordo: casi me toca

Volveré a decir hoy, al igual que hace un año, lo que decía mi abuelo:

No me ha tocado la lotería por un número.

Efectivamente, el Gordo ha sido el 58.268,

pero yo llevaba otro número diferente.

Pío-pío

Hoy he escrito esto en Twitter y quisiera repetírselo:

«Cuestión de expectativas: Hoy estamos contentos porque Amaiur no tenga grupo en el Congreso. Y ayer porque los metieran en la cárcel»

Pues eso.

El domingo igual les explico lo que opino de Urdangarín. Como pierda mi Madrid el sábado, que se prepare…

Capricho

¡Mira qué tontería me he comprado hoy!

Error
El video no existe

Cantarina

Ayer puse una tontería más en Twitter. Decía: ¿Habéis probado la Quinta Sinfonía usando ‘NO’? Pues probad conmigo: NO, NO, NO, NOOOÓ… NO, NO, NO, NOOOÓ…

Si no me siguen en Twitter, sepan vds que hacen lo correcto porque sólo digo majaderías. Aquí, sin embargo, digo cosas mucho más sensatas, inteligentes, elaboradas y sesudas.

Mientras piensan en lo que les acabo de decir y deciden si me llevan la razón o la contraria, les dejo con esto. Les hará sonreir.

La serpiente y la salchicha

Hoy he estado en una conferencia muy interesante sobre gestión de riesgos. Sería muy largo explicarles por qué estaba yo en esa conferencia, pero estaba. Y no les hablaré ni de la gestión de riesgos ni de la razón por la que mis huesos reposaban sobre una silla en la tercera fila del auditorio, mientras mi cabeza seguía erguida sobre mis hombros y mis manos sujetaban un bolígrafo muy majo del que apenas he hecho uso. 

Y verán, yo les voy a decir una verdad absoluta: Un perro fue mordido por una serpiente y desde entonces el perro tiene miedo de las salchichas.

Esto es, ni más ni menos, el resumen sobre la crisis de deuda que aflige a Europa.

 

No apuesten en vano

Los derivados son instrumentos financieros que están basados en el valor que otro activo tendrá en un futuro. Este otro activo se llama activo subyacente, y puede ser a su vez un activo financiero (por ejemplo, una divisa, un bono, un tipo de interés) u otro tipo de valor (el oro, el petróleo, los cereales…). Ese otro valor puede ser una commodity o cualquier cosa rara. En realidad, ese otro valor puede ser lo que vds deseen, pero entonces no esperen que su derivado cotice en un sitio decente.

Así que tenemos un activo que subyace y otro que deriva. Y no pasa nada porque el uno derive mientras el otro subyazca. No subyace porque esté oculto, sino porque el derivado está superpuesto. ¿Me siguen vds? O sea, que son dos valores, uno el de la transacción, y otro el de la apuesta. Y no necesariamente se apuesta para especular, porque a veces la apuesta se realiza para asegurarse. Es lo que tiene el futuro, amigos, que nos obliga a esperar un poco a ver qué pasa.

En realidad, los derivados son muy fáciles de comprender, y lo explicó Muñoz Seca estupendamente hace casi un siglo: es un juego vil que no hay que jugarlo a ciegas, pues juegas cien veces, mil, y de las mil ves, febril, que o te pasas o no llegas.

Les dejo con la explicación para no obligarles a seguir leyendo. Está a partir del minuto 1:20, pero vale la pena verlo todo.

 

En honor al Sevilla F.C., que le empató al Barça el otro día

Raquetas naturales y contundientes

Este verano, la novedad del poblachón han sido las pistas de pádel, además de las clases de iniciación y mejora del juego. A esto último sólo se apuntaron unos cuantos que luego nos iban diciendo a los demás las cosas que debíamos hacer y que, naturalmente, no hacemos. Con naturalmente quiero decir de manera natural, no que no queramos hacerlas.

Estas pistas han hecho las delicias de los naturales y de los forasteros. Se nota quién es quién porque ellos van en chándal y nosotros con pantalones de piscina; ellos con una camiseta nueva de la selección o del Barça, y nosotros con cualquier camiseta vieja que encontremos por casa. Si les explico el Dress code es para que comprendan vds. que al pádel, en el poblachón, se va muy de trapillo. Por lo demás, sudar, sudamos lo mismo, y correr, corremos parecido. En cuanto a las habilidades en el juego, depende de si la clase es de iniciación, de mejora, o interpretada y retransmitida por uno de iniciación o por uno de mejora. 

Las pistas están construidas allí donde antes había Nada, entre las pistas de tenis y la de frontón.  Ah, las pistas de tenis, qué tiempos. Nosotros estuvimos unas cuantas temporadas imaginando que jugábamos al tenis. Así pasábamos un par de horas cada tarde, raqueta en mano correteando en pos de la pelota. A veces conseguíamos darla, y la golpeábamos de drive naturalmente como si cerráramos una puerta. O como si usáramos un matamoscas para los smash, una sartén para el globo o un bate de béisbol para el revés a dos manos. Y a veces la bola entraba, otras no. A veces se iba a la red y otras más allá de la Nada, o sea, a los matojos. Era todo muy aleatorio, la verdad. Perdimos muchas bolas en los matojos, porque no sé si saben vds que hay matojos que pinchan. Y más allá de Nada, mejor no internarse en los matojos, especialmente si no se tiene la prevención de jugar al tenis con  leotardos, de manera natural.

Mi amiga Merche se rompió en una ocasión un diente con la raqueta, uno de los incisivos superiores. No sé muy bien lo que hizo – y mucho menos lo que quería hacer -, pero el caso es que dijo «ay» y cuando se dio la vuelta y se quitó la mano de la cara ya tenía un diente menos. Tratamos de tranquilizarla diciéndole que no se le notaba mucho, pero optamos enseguida por acompañarla a un dentista de urgencia, porque, francamente, si en vez de un polo rosa llevara puesto una bata negra hubiera parecido la bruja Averías. Y también porque al día siguiente nos íbamos a Sicilia y temimos que se tirara de cabeza al cráter del Etna, a poco que se viera la sonrisa en cualquier escaparate de Catania. Fue espeluznante sólo pensarlo: el volcán activo, humeante, azufrado, y la pobre Merchitas ceceando a causa del diente incisivo, entre aullidos pavorosos a causa de la lava ardiente, en un aquelarre a causa del drive inoportuno.

Se preguntarán vds cómo hemos llegado hasta aquí con estas tonterías. Me sería muy difícil de explicar si no fuera porque  hoy me he pegado un raquetazo de mucho cuidado en la nariz, no sé cómo. Y es que una raqueta, sea de pádel o de tenis, no deja de ser un objeto contundente que hay que usar con mucha prevención y muy naturalmente.