Raquetas naturales y contundientes

Este verano, la novedad del poblachón han sido las pistas de pádel, además de las clases de iniciación y mejora del juego. A esto último sólo se apuntaron unos cuantos que luego nos iban diciendo a los demás las cosas que debíamos hacer y que, naturalmente, no hacemos. Con naturalmente quiero decir de manera natural, no que no queramos hacerlas.

Estas pistas han hecho las delicias de los naturales y de los forasteros. Se nota quién es quién porque ellos van en chándal y nosotros con pantalones de piscina; ellos con una camiseta nueva de la selección o del Barça, y nosotros con cualquier camiseta vieja que encontremos por casa. Si les explico el Dress code es para que comprendan vds. que al pádel, en el poblachón, se va muy de trapillo. Por lo demás, sudar, sudamos lo mismo, y correr, corremos parecido. En cuanto a las habilidades en el juego, depende de si la clase es de iniciación, de mejora, o interpretada y retransmitida por uno de iniciación o por uno de mejora. 

Las pistas están construidas allí donde antes había Nada, entre las pistas de tenis y la de frontón.  Ah, las pistas de tenis, qué tiempos. Nosotros estuvimos unas cuantas temporadas imaginando que jugábamos al tenis. Así pasábamos un par de horas cada tarde, raqueta en mano correteando en pos de la pelota. A veces conseguíamos darla, y la golpeábamos de drive naturalmente como si cerráramos una puerta. O como si usáramos un matamoscas para los smash, una sartén para el globo o un bate de béisbol para el revés a dos manos. Y a veces la bola entraba, otras no. A veces se iba a la red y otras más allá de la Nada, o sea, a los matojos. Era todo muy aleatorio, la verdad. Perdimos muchas bolas en los matojos, porque no sé si saben vds que hay matojos que pinchan. Y más allá de Nada, mejor no internarse en los matojos, especialmente si no se tiene la prevención de jugar al tenis con  leotardos, de manera natural.

Mi amiga Merche se rompió en una ocasión un diente con la raqueta, uno de los incisivos superiores. No sé muy bien lo que hizo – y mucho menos lo que quería hacer -, pero el caso es que dijo “ay” y cuando se dio la vuelta y se quitó la mano de la cara ya tenía un diente menos. Tratamos de tranquilizarla diciéndole que no se le notaba mucho, pero optamos enseguida por acompañarla a un dentista de urgencia, porque, francamente, si en vez de un polo rosa llevara puesto una bata negra hubiera parecido la bruja Averías. Y también porque al día siguiente nos íbamos a Sicilia y temimos que se tirara de cabeza al cráter del Etna, a poco que se viera la sonrisa en cualquier escaparate de Catania. Fue espeluznante sólo pensarlo: el volcán activo, humeante, azufrado, y la pobre Merchitas ceceando a causa del diente incisivo, entre aullidos pavorosos a causa de la lava ardiente, en un aquelarre a causa del drive inoportuno.

Se preguntarán vds cómo hemos llegado hasta aquí con estas tonterías. Me sería muy difícil de explicar si no fuera porque  hoy me he pegado un raquetazo de mucho cuidado en la nariz, no sé cómo. Y es que una raqueta, sea de pádel o de tenis, no deja de ser un objeto contundente que hay que usar con mucha prevención y muy naturalmente.

7 pensamientos en “Raquetas naturales y contundientes

  1. No me gusta el pádel. Es como querer jugar al tenis y no poder. (Por falta de tiempo, de ganas, de energía, de pericia…) Y sí, las raquetas son artefactos peligrosísimos. La ventaja de las de tenis es que la mayor parte de su superficie no es maciza. Que recuperes pronto el olfato.

    ¿Te has fijado que ahora nos propones un test cuando hacemos comentarios?

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  2. …Siento lo de tu nariz Piesjimenez, lo que no me ha quedado claro (no hace falta que contestes ahora) es si ese raquetazo nasal ha sido un golpe natural como los que has descrito en este post tan …. tan.

    Y ya que estamos, puestos a preguntar y también para que te resulte más fácil explicarlo, nos podrías contar si el contacto de tu nariz con la raqueta, era para evitar la pelotita esa que venía o … bien…. bueno si es lo otro (no hace falta que lo cuentes).

    Sigo por aquí,

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  3. ¿PERO QUÉ ES ESA PORQUERIA QUE SALE CUANDO SE INTENTA DEJAR UN COMENTARIO?
    (Vds disculpen, pero acabo de ver que, cuando vds intentan comentar, sale una guarrería de publicidad infame que yo, desde luego, ni he autorizado, ni nada similar. Yo, desde el administrador, no lo veo).

    Me avisó Babu, y la verdad que miré y pensé que era cosa de su navegador…

    ¡Estoy indignada!

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  4. Bueno, lo de la impunidad vamos a verlo. Espero no tardar mucho en quitarlo y si no, migraré allí donde me traten mejor ¡Qué remedio!

    Pero me parece muy molesto.

    Sigo indignada. Me han okupado el Blog…

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