Preguntas a un señor de Murcia (y del PP)

El presidente del gobierno autónomo de Murcia viene a Madrid, a la Casa de ABC. Y declara: “Los ciudadanos deben pagar parte de los servicios básicos“. ¿ A qué parte se refiere vd., Sr. Valcárcel del PP? ¿Cuál es la parte que NO pagamos? Lo pregunto porque los-ciudadanos-ya-pagamos-la-totalidad-de-los-servicios-básicos ¿De dónde cree vd., Sr Valcárcel del PP, que sale el dinero que vd. y  cantamañanas como vd. despilfarran?

Después, el Sr. Valcárcel del PP “rechazó que el debate del modelo de Estado deba traducirse en una reversión de competencias al Estado“.

¿Y por qué, Sr. Varcárcel del PP? ¿Por qué tengo yo que mantener a incompetentes como vd., que llevan ¿15 años? en una comunidad que no es ningún ejemplo en cuanto a tasa de paro, temporalidad en el empleo, déficit (la 2ª región con mayor), y deuda (7,7% del mini PIB que aportan)? ¿Por qué vd. no quiere discutir sobre tener 13 consejerías y 45 diputados autonómicos para una región con una sola provincia, 1,4 millones de habitantes y el 3% del territorio español? Yo creo que hay que hablar de eso, Sr. Valcárcel del PP, y no de aumentar unos recursos que vd. y golfos como vd. dilapidan sin remedio.

¿La culpa es sólo de Zapatero, Sr. Varcárcel del PP? ¿La culpa es sólo de Cataluña, Sr. Valcárcel del PP? ¿Es vd el único inútil y desahogado al que los-ciudadanos-pagamos-la totalidad-de-su-sueldo? ¿Qué debo considerar inevitable, Sr. Valcárcel del PP: el céntimo sanitario o que sigan gastándose MI dinero en banderitas y en tontadas? ¿Sabe vd. que su sueldo son casi 7 millones de céntimos sanitarios? ¿Sabría vd. decirme cuántos céntimos sanitarios son su sueldo y el de las comadrejas que le rodean en su parlamentillo de monipodio? ¿Su problema es el agua o la cara dura que gasta?

Tanta desfachatez me saca de mis casillas. ¡Y precisamente, viniendo de Murcia!

Parada y reflexión

Nada más propicio para una carrera que su interrupción temporal, pues el que ve el mundo siempre desde arriba, desde la nube imperial, desde la altura de la torre de marfil del Poder, no conoce otra cosa que la sonrisa de los subordinados y su peligrosa complaciencia; el que siempre sostiene en las manos la medida, olvida su verdadero valor. Nada debilita tanto al artista, al general, al hombre de Poder, como el éxito permanente a voluntad y deseo. En el fracaso es donde conoce el artista su verdadera relación con la obra: en la derrota, el general sus faltas, y en la pérdida del favor, el hombre de Estado la verdadera perspectiva política. La riqueza permanente debilita; el aplauso permanente hace insensible; únicamente la interrupción procura al vario ritmo de vida nueva tensión y elasticidad creadora, únicamente la desgraciada mirada extensa y profunda para la realidad del mundo. Enseñanza dura, pero enseñanza y aprendizaje es todo destierro: al débil le amasa de nuevo la voluntad, al indeciso le hace enérgico; al duro, más duro aún. Nunca es el destierro para el verdadero fuerte una mengua: es siempre un tónico de su fuerza.

Stefan Zweig.

XII Plan Quinquenal

China ha aprobado un nuevo Plan Quinquenal. No sabía yo que tocara este año.

El duodécimo. Cómo pasa el tiempo…

El XII Plan Quinquenal contiene un cambio de rumbo, un giro frente al modelo de crecimiento actual, pelín sucio y desordenado. Quieren potenciar el consumo privado, reducir las desigualdades sociales y rebajar presión sobre el medio ambiente. También hablan de reestructuración política, de reforma del funcionariado y de una apertura sin la que “los logros económicos se perderán”.

China está cambiando nuestra manera de mirar el mundo.

Cualquier día de estos, nos los vamos a encontrar en Occidente.

 

Alarma nuclear en Europa

En Japón no ha habido un accidente nuclear. Lo que ha sucedido es un terremoto de grado 9 en la escala de Richter, seguido de un tsunami de proporciones gigantescas. A fecha de hoy, contabilizan unos 5.000 muertos y  10.000 desaparecidos.

El terremoto no aporta absolutamente nada en contra de la seguridad en las centrales nucleares, puesto que el riesgo cero no existe y un terremoto de ese porte seguido de tsunami no es probable ni en Japón. Comparar esto con Chernobil es una idiotez. Pero más allá de eso, cabe recordar que hace poco más de un año, en enero de 2010, Haiti sufrió un terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter. Hubo 315.000 muertos y el país sigue estando hecho una mierda.

En Haiti no había centrales nucleares. Y es que ante el riesgo de terremoto, la miseria es, con seguridad, mucho más devastadora.

 

Japón

Fui a Tokio hace cinco años, en un viaje de estudios. Cuando llegué, me pareció haber aterrizado en otro planeta. Y cuando regresé, tenía la certeza de haber estado, efectivamente, en otro planeta. Volví estupefacta.

Me compré un libro amarillo. No tengo ni idea del título, ni del autor. Es más: no sé ni cuál es el derecho y el revés. Ni si es un libro de poemas, de autoayuda o una novela. Pero es bonito. También compré un bastón para mi abuela. Negro, con florecitas azules y rojas pintadas, una preciosidad. El bastón se usa normalmente, los viejecitos de allí son como los de aquí, igual de adorables.

La última noche, fuimos a cenar a un viejo restaurante, lejos de donde van los turistas. Cuando íbamos a pagar, para nuestra sorpresa no aceptaban tarjetas de crédito y  comprobamos con cierto estupor que no llevábamos suficiente dinero. Nos marchamos dejando una simple tarjeta de visita, con la promesa de hacer una transferencia unos días después. La mirada confiada, natural, sonriente, casi agradecida, de los dueños del restaurante, dos señores de mediana edad, no se me olvidará.

El terremoto y el tsunami también me han dejado estupefacta. La reconstrucción, sin embargo, no me sorprenderá.