¡Rayos!

Ayer leo en el periódico el siguiente titular: «Sobrevive sin heridas graves a un rayo que le entró por el escroto y le salió por el pie«. No pude por menos que seguir leyendo.

No conviene reírse de estas cosas. Sólo un tercio de las personas a las que les cae un rayo sobrevive, y las tres cuartas partes tienen graves secuelas. Sin embargo, nuestro hombre sólo tuvo quemaduras en la zona de entrada y de salida del rayo, pero nada preocupante dentro las lógicas molestias. Sobre todo en el pie, que debe doler muchísimo. Según el Samur también tuvo un leve déficit motor en las piernas. Eso también se puede imaginar perfectamente: Ver que un rayo te convierte la entrepierna en un árbol de Navidad debe, como mínimo, asustar un poco.

A este señor le ingresaron de todos modos para hacerle un electrocardiograma y un escáner. Supongo yo que también le darían alguna pomada. Ah, y un tranquilizante, para cuando le dejaran de temblar las piernas. Y luego le dejaron en observación. No pone si además de médicos llamaron a algún astrónomo, para interesarse por las estrellas que debió de ver aquel hombre…

Ayer colgué un post en donde recogía una cita en donde se hablaba de probabilidades. Pues bien, la probabilidadde que un rayo alcance a un hombre es de 1 entre 3 millones. ¿Por qué será que, a pesar de todo, me parece poca puntería?

Treinta y dos…

…Ligas.

Y no digo más.

Bueno, sí. Que habrá más.

Real Madrid, Campeón de liga 2011-2012.

La patota

Soy una jefa de estado, no soy una patota»

Desviamos la vista del televisor y nos miramos.

– ¿Qué ha dicho?

– ¿Al final? No sé… ¿No soy una patata?

– No, no, creo que ha cerrado algo los labios. Además, las patatas son de América, no puede negarlo… ¿Patocha?

– Patocha no, no significa nada… Bueno sí, ¿Que hace patochadas quizá?… ¿Pamema?

– Mema vale, pero ¿Pamema? Ni siquiera en Argentina usarían así esa palabra… ¿Patona, tal vez?

– Sí puede ser, patona, femenino de patán… Sí, puede ser… ¿ Y patosa?

– También puede ser patosa aunque no creo que se arriesgara: si lo niega puede alertar a su pueblo…¿Palota?

– ¿Y qué es palota? ¿que va dando «palos» por ahí? No sé, sería como hablar de la soga en casa del ahorcado… ¿Y no será paleta?

– ¿Paleta? Puf, ni siquiera ella hablaría tan claro del nacionalismo… ¿Pelota? 

– No, a ver, pelota no: si está delante de un montón de cámaras…

Un día tardamos en que un periódico nos hiciera la gracia de sacarnos de dudas, y de paso traducirnos la frase. Definitivamente, no hay quien entienda a los argentinos.

A quien sin embargo entendí perfectamente fue al Sr. Brufau cuando le preguntaron por Repsol. Dijo (de memoria, no es textual):

– ¿Qué le queda a Repsol? A Repsol le queda todo. Le queda el futuro. Y le queda no tener que pensar ya más en Argentina.

 

PS: «Patota» parece ser que significa «bravucona». De locos…

Huelga del blog

Señores, mañana haré huelga de blog. Estoy aquí sin contrato, no cobro un euro y encima tengo que escribir sin corrector ortográfico. Así es que, me auto huelgo yo misma de mí en mi blog.

En otro orden de cosas, mañana iré a mi querida oficina a producir impuestos. No están los tiempos como para reducir los ingresos del Estado, que tiene ahora muchos gastos. Entre otros pagar las subvenciones a los Sindicatos.

Elecciones

Sobre las elecciones del domingo, les supongo con los informativos vistos, los datos analizados y todas las opiniones leídas. Suerte que tienen. Yo llevo fuera dos días y salvo algún comentario en la radio y algún titular leído a trasmano en la recepción de un hotel, tengo poca opinión. Diré que, de las elecciones andaluzas, sorprende la incapacidad pasmosa de las empresas de encuestas para dar alguna previsión que aporte sentido al uso de esa palabra. De creerles, ahora Arenas tendría no una mayoría absoluta, sino dos o tres. Si he comprendido bien, la mayoría se situaba en 55 escaños, y el PP se ha quedado en 50. O sea, que el balón ni ha rozado el poste, y la estirada del portero se ha quedado en una palomita de adorno. Estos arúspices, antes especializados en contarnos tendencias y ahora en no dar ni una, otorgan con su torpeza victorias morales y derrotas dulces, y provocan de paso un terremoto emocional muy alejado de la aritmética y del sosiego que necesitamos.

Entre medias, a los andaluces se les ha puesto a caer de un burro. Por lo visto, la categoría de infraespaña es patrimonio de Andalucía, una magnífica tierra que tiene de todo, desde potencia demográfica hasta una Alhambra que quita la respiración. Nadie, o muy pocos, repara en que el pueblo también se pone muy desagradable cuando vota a etarras para la alcaldía de San Sebastian, a histriones bajo sospecha en Valencia o a ineptos consolidados en Canarias, por no hablar de esa cosa tan viejuna y apolillada como es el nacionalismo, con toda su espectral estupidez, que exhibe su estulticia en ese oasis de irracionalidad que es la Generalitat catalana. Lo que es chocante es que les llamemos ignorantes ahora y sólo se lo llamemos a ellos. Si se fijan, lo de Juan Guerra fue a finales de los 80, y ahí seguirá el Psebre, trincando, pero no por los andaluces que lo han rechazado claramente en las urnas, sino por una IU que tal vez debería tener algo menos de remilgos ideológicos y algo más de gusto por la higiene y el buen olor.

Y es que en todas partes cuecen habas. O fabes, que hay que decir algo de Asturias. Verán, un fulano con más ego que diplomacia tiene un ataque de cuernos, provoca un sainete muy costoso, en dinero y sobre todo en tiempo, destroza dos partidos y se pega un tiro en el pie. Todo en menos de un año. El colega aduce que no podía gobernar, como si necesitara dar explicaciones después de esta sucesión de despropósitos. Pero lo más divertido es comprobar cómo los mismos que piden que gobierne el partido que más escaños ha sacado en Andalucía, consideran normal, lógico y deseable que la derecha se junte en un pacto entre minoritarios para gobernar en Asturias (después de haberse sacudido hasta en la dosis de sidrina). Y viceversa, viceversa, no se me vayan a encampanar.

En el colmo de nuestras desdichas, como si tener elecciones cada tres meses no fuera demasiado castigo, aparecen desde detrás de una pancarta los inefables Tocho y Pocho arrogándose la victoria de unas elecciones en las que no figuraban en ninguna papeleta. Como buenos sindicalistas, hacen con las urnas como con el trabajo: no se presentan, pero estorban.

Ternura y pereza…

Me he divertido en la sobremesa del domingo haciendo esto. Espero que les distraiga y que, al menos, les saque una sonrisa.

El terrible resultado de 1512

Supongamos que es verdad. Supongamos que la historia es tal y como la cuenta la izquierda abertzale, y que los pobrecitos vascos y navarros no tienen estado porque se lo quitaron hace 500 años España y Francia. Supongamos que es verdad que los castellano-aragoneses entramos a sangre y fuego en Navarra, y desde hace 500 años les hemos oprimido terriblemente. Supongamos que es verdad que, hace 500 años, los vascos no integraban las tropas castellano-aragonesas lealmente. Supongamos que es verdad lo que pone aquí.

Bueno. ¿Y?

Con conquista feroz y todo, hoy, el País Vasco es la región con mayor renta per cápita de España, (un 91% más que Extremadura) y Navarra es la 3ª. El País Vasco es la región con menor índice de paro, y Navarra la 2ª. En Esperanza de vida, Navarra ocupa el 2º puesto y el País Vasco el 6º. La región con menor tasa de pobreza en España es el País Vasco. ¿Saben cuál es la segunda? Navarra. En cuanto a índice de Bienestar, la 1ª es el País Vasco y la 2ª, Navarra. Y no sigo mirando cositas. Por supuesto que las estadísticas de Eurostat y del INE pueden mentir, pero tampoco nos extrañemos: dos de las mejores universidades españolas están en Bilbao y Navarra y 3 de las 35 empresas del Ibex (que yo sepa) tienen su sede social en el País Vasco, lo que no deja de ser casi un 10% para una región con el 4% de la población española. Si tuvieran su propia bolsa (Vascoex 35), serían el 100% de las empresas, esto también es verdad. Cuánto expolio.

Naturalmente, su gran desarrollo es debido a la probidad, esfuerzo, inteligencia y hasta galanura de vascos y vascas,  esa raza oprimida. Pero resulta que el apellido más corriente por allí arriba es García (25%), luego Fernández (19%), luego González (18%) y luego Rodríguez (14%). Eso es por la conquista, no hay duda. Los navarros, sin embargo, han sido colonizados, además de por Garcías, por Martínez y Pérez. Si es que no se les puede tener tan conquistados, cuánta opresión…

Si no fuera por todos los muertos que no llevan en su conciencia, estas sandeces de infames Goebbels con trasquilones serían muy divertidas. Me da a mí, aunque esto es sólo una interpretación, que como este año celebramos el aniversario de la Constitución de Cádiz, la izquierda abertzale se ha cogido un ataque de cuernos sólo de pensar que, por un día, no iban a ser los protas. Y se han encontrado con el año 1512. Hasta para eso tienen suerte, estos cabrones…

Smanie implacabili

Hoy he visto mi nómina.

Después de impuestos.

Smanie implacabili che m’agitate…

Si me quereis, irse

La palurda dejó ayer unas patatas cociéndose en un perolo, se secó las manos en el delantal, agarró las llaves de casa y se fue derechita a la puerta de los juzgados de Palma de Mallorca a tirar un huevo al Iñaki, el marido de la Cristina pa más señas. Allí se encontró con un centenar de personas, comprometidos todos con la justicia como ella, comprometidos todos con la igualdad como ella, y algo más desocupados que ella, que no en vano se había dejado sin hacer la última pasada de Scotch Brite por el fregadero.

Y pensarán vds que ese tipo de palurdas sólo se encuentran en la España de La Noria y el Sálvame. No, qué va. Esas mujeres se sentaban a hacer ganchillo en la Place de la Concorde a finales del siglo XVIII, escupían a los condenados a la crucifixión en la Judea de antes de Cristo y animaban a los linchadores de negros en la América de principios de siglo. Esa mujer es la que grita «¡Un judío, un judío, matadlos!» cuando ve salir a Wladyslaw Szpilman, el pianista de Roman Polanski, del apartamentito en el que se esconde. Esa mujer es, básicamente, un ser humano. Muy básicamente, eso sí.

A esa mujer, hace catorce años, se le quemaron los macarrones porque se sentó delante de la tele para no perderse ni un detalle de la boda de la Cristina, y se le fue el santo al cielo. Luego, un verano, fue con una amiga a agitar banderitas y a llamarles «requeteguapos» a las puertas de Marivent. Los tuvo aquí, mira, donde estás tú, a un palmo. Sacó una foto a los crios de la Cristina con el teléfono, pero no te la puede enseñar porque se la ha llevado la Vane al colegio para enseñársela a sus amigas.

Con la de vueltas que da la vida, no me extrañaría que dentro de poco las revistas más viscerales nos cuenten la «verdadera historia de la infanta que fue capaz de renunciar a sus derechos dinásticos por amor, ese amor verdadero que no conoce límites«. Para entonces, la Vane se tomará una pechuga de pollo a medio hacer, porque a su madre se le habrá ido la mañana mirando las fotos de las revistas. La buena noticia es que la Vane se podrá freir un huevo, porque esta vez no hemos tenido que usarlos para tirárselos al marido de la Cristina.

Yo le aconsejaría a la Infanta que fuera aprendiendo a pronunciar eso de «¡si me queréis, irse!«. No es efectivo, pero da colorido si el pueblo se manifiesta.

Juegos olímpicos

Y ya van tres. Y las que nos quedan. Qué pesadez esto de los juegos. Por supuesto, nadie puede oponerse a las bondades que nos traerán los Juegos. Y es que a nadie le amarga un dulce… salvo cuando no te lo comes. Esto que acabo de escribir es  factual y objetivo. Decir que me parece un tema de lo más pelmazo ya forma parte de mi opinión personal y subjetiva que vds pueden no compartir, faltaría más.

La buena era esta, la de 2012. Imaginen. La candidatura se decidió en 2005 y tal vez no tendríamos la crisis que tenemos ahora. O sí, pero hoy nos hubiera venido como agua de mayo los montones de turistas, la promoción del país y la ilusión. La primera es la que vale y no pudo ser. Y entonces deberíamos habernos retirado y no hacer el indio en la siguiente convocatoria, la de 2016, con Gallardón en el papel estelar de mula Francis gastando lo que ni teníamos ni iba a rentar, y comportándose como un perfecto pardillo al creerse que lo de la rotación de continentes era una leyenda urbana. Rogge le debió de decir «Mais non, Monsieur Gallagdon, la rotation des continents est une legende urbaine«, y, venga ¡La mano bien abierta!. No, si el francés lo entiende, lo que le cuesta es el empirismo…

Ahora otra vez, un proyecto que por lo visto ya está terminado en un 80%, pero sobre el que habrá todavía que invertir casi 1.400 millones de euros. Según Anita Botella, el retorno será incalculable. Y tanto que será incalculable. Para empezar no sabemos si hay que calcularlo sobre los 1.400 millones de ahora o sobre el total ya invertido, o sea, ese 80% que ya está construido. En todo caso, y a lo que parece, nadie lo va a calcular: es un asunto de gran visión estratégica sobre el que no vamos a andarnos con menudencias.

De momento tenemos asegurado el que se nos haga la boca agua. Esperemos que en esta ocasión el Príncipe Alberto use su boquita de piñón para besar como loco a eso con lo que se ha casado y no para preguntar bobadas, y que al griego de turno no le sirvan mucho Bourbon antes de que empiece la votación. Y lo mismo hasta lo conseguimos ya, de una puñetera vez…