Piropismo en libertad

Yo creo que esto de los piropos es como lo de distinguir entre erotismo y pornografía: nadie sabe muy bien explicarlo, pero se distingue en cuanto se ve. Con el piropo pasa lo mismo. Entre el «Eso es un cuerpo, y no el de los bomberos» y el «ven pacá que te folle» hay una diferencia tan evidente que sólo se le escapa al que circula con medio cerebro por el mundo.

Mejor que prohibir y erradicar, creo que lo pertinente es dedicar una partida de fondos públicos para la educación del piropo. «Piropismo en libertad» se podría llamar el curso. Sesiones de braninstorming, coaching y mentoring, sin olvidar libros de autoayuda editados en cada lengua del Estado, destinados a que nuestros machos ibéricos aprendan a piropear democráticamente en tres capítulos: Ojos verdes desde el respeto, La legitimidad constitucional del culo, y Andares por la igualdad. Yo creo que con eso y un bizcocho… Hum, qué mala rima. Pongamos que con eso y un mantecado, en piropos te has licenciado.

Lo que yo descartaría son los folletos. O en todo caso los llamaría dípticos informativos, no vaya a ser que alguno crea que el curso va de lo que no va y la liemos. Que los hombres son muy brutos. Les das un poco de lenguaje, un par de neuronas, una boca para hablar y ahí los tienes, invadiendo nuestra intimidad como locos.

También sería conveniente establecer alguna subvención para la compra de tapones para los oídos en el caso de  mujeres en riesgo de ser piropeadas. Y multas, muchas multas para financiar estas subvenciones, aunque quizás Bruselas estaría de acuerdo en que se habilitara un pequeño impuesto, el céntimo piropeante, destinado a sufragar políticas antipiropo.

Pero no hay que hacerse ilusiones. Estas políticas tardan tiempo en dar sus frutos. Así es que hay que hacer una campaña de publicidad en todos los medios para enseñar a las mujeres a defenderse de piropos indeseables y promover la creación de ONG’s pro no piropo. Las mujeres, ya se sabe, son incapaces de todo, y hay que enseñarlas a girarse para decir «Eso se lo dices a tu madre, cerdo» en el caso de enfrentarse a cualquier procacidad. Ah, las mujeres, esos animalillos indefensos.

En fin, esta señora del Observatorio contra la violencia de género del CGPJ (¡con el CGPJ hemos topado!) que propone erradicar el piropo lo mismo está traumatizada por algún disparate que le soltó un tipo desde un andamio después de desayunarse cinco o seis carajillos. Pero para mí que no es eso: como la pornografía, la estupidez se advierte en cuanto se ve.

Un post tonto sobre gorduras

Me siento aquí delante y me digo que no voy a hablar de fútbol, aunque hace mucho que no escribo sobre el Madrid. Hoy hemos perdido después de hace-tanto-que-ni-me-acuerdo , después de que los del Valencia nos hayan pegado patadas hasta en el carnet de identidad, que en el Madrid es también y muy a menudo el Permiso de Residencia. Creo que voy a esperar a que redebute el niño Torres en el partido de Copa, para ver si me inspiro un poco.

En vez de eso, de hablar de fútbol, les haré una pregunta: ¿Dónde creen ustedes que van los kilos que pierden? Sí, sí, yo hubiera contestado como ustedes, o incluso si lo hubiera pensado un poquillo lo hubiera relacionado con la energía, por aquello de las calorías. En realidad, hubiera dicho cualquier cosa, porque entre que no tengo ni idea, y que nunca me he hecho esa pregunta, habría estado como todo el mundo hasta ahora: in albis.

Y es que leí hace unos días un artículo en prensa que decía que los kilos que se pierden se transforman en CO2, o sea, los perdemos al respirar. Eso una parte, porque la otra se transforma en agua y entonces ya sí, ya nos acercamos a nuestra primera intuición. Veamos: si se rastrean los átomos uno por uno (hay gente con mucho tiempo, estoy de acuerdo), nos encontramos con que 10 kilos de grasa se transforman en 8,4 kilos de dióxido de carbono y en 1,6 de agua. Pero esperen, que si pensamos en el proceso metabólico completo, para perder 10 kilos de grasa hay que inhalar 29 kilos de oxígeno, y de este modo produciremos 28 kg de CO2 y 11 de agua. Ya, yo tampoco lo entiendo, pero prefiero creérmelo y no perder mucho más tiempo.

Hasta aquí, lo que pone en el artículo – muy resumido. Lo que no pone el artículo es de dónde vienen los kilos que ganamos. Porque si los perdemos a través de la respiración, justo es pensar que los ganamos de la misma forma, o sea, no respirando mucho.

Voy a tomarme un poco de roscón mientras sigo meditando. Eso sí, suspiraré todo lo que pueda antes y después.

Cambio de hora

Reloj JD unmundoparacurraOtra vez con la pesadez del cambio de hora. Y eso que todavía no han empezado en la tele a darnos la tabarra con los problemones que generan los cambios horarios en los biorritmos, aparte de explicarnos con pelos y señales lo inútiles que son y la estupidez económica que supone. Qué ahorro ni qué ahorro. De verdad que no logro comprender cómo, sabiendo que el racional no se sostiene, continúan haciendo estas tonterías con la hora ¡dos veces! cada año.

En fin, de todos modos esta historia del cambio de hora se escapa completamente a mi control y no puedo hacer nada por evitarlo salvo continuar sin cambiar la hora del reloj, lo cual me convertiría no en un ser raro sino en una persona muy impuntual, o sea, en una persona nada rara en absoluto. El cambio que se hace en primavera es más grave, me parece a mí, porque ahora lo máximo que me puede pasar es tener que esperar yo a alguien durante una hora. En el límite no es tan terrible: digo yo que con un buen libro y un bar cerca para sentarte a tomar un café, el asunto es más llevadero y además siempre tendré la sensación de haber ganado una hora.

Que esa es otra. ¿Se gana o se pierde la hora?  Veamos. Si cuando van a dar las 8 se pone el reloj en las 7, se vuelve a vivir de 7 a 8, y por lo tanto se gana la hora. Bueno, realmente se gana algo menos de una hora, porque hay que descontar el tiempo que se tarda en quitarse el reloj, retrasar las manecillas, volver a ponerse el reloj y luego tener que ir al baño a coger una lima y arreglarse las uñas de los dedos gordo e índice, que normalmente son los que más sufren en esta operación.

Por otra parte ¿se atrasa o de adelanta la hora? Pues yo diría que se atrasa, porque va de 8 a 7, pero también podría decir que se adelanta, porque el 7 va antes que el 8. Y por otra parte, si tú le dices a alguien que pase delante, ese alguien llega antes que tú, o sea, como las 7 con respecto a las 8. No sé si me siguen. En fin, díganme que están en desacuerdo y yo lo admitiré, porque realmente este asunto no me llega a ofuscar del todo, pero me confunde bastante.

En fin, confundida, ofuscada o whatever, ahí estaré el domingo: limándome las uñas.

Kivis

Lo que pasa es que nosotros usamos la grafía kiwi y pronunciamos quigüi, y eso lo hacemos porque queremos, pero no porque haya ninguna razón para hacerlo de otro modo. Deberíamos escribirlo así, kivi, y pronunciar quibi, y ya está. A ver por qué si la B es be y la S es ese, la uve doble va a ser güi. 

¿Y qué es un kivi? Pues un pájaro. Antes de devolver el libro de aves de mi padre a su estantería, he buscado el kivi para poderles hablar de él a vds., que sé que están interesadísimos. Así que leo:

KiviAl orden de los apterigiformes o kivis (fíjense en la disyuntiva que da importancia al kivi) pertenecen sólo tres especies que viven en Nueva Zelandia (escrito así, ya les dije el otro dia que el libro es muy antiguo) y tienen el tamaño de las gallinas (yo creo que la gallina es una unidad de medida perfectible). Se caracterizan por poseer fuertes patas provistas de cuatro dedos y un pico muy largo, en cuya punta desembocan las narinas (lo que vds. llamarían agujeros de la nariz). Su plumaje es sencillo y semeja a un pelo largo y espeso (o sea, pelazo). Ven mal, pero, a diferencia de otras aves, tienen el olfato muy desarrollado, siendo esto de gran utilidad para ellos ya que llevan vida nocturna (¿Y qué importará eso?). No pueden volar pues sus alas están atrofiadas. Generalmente ponen un solo huevo y a veces dos, de color blanco y relativamente grande, que pesa hasta 500 gr., casi la quinta parte del peso de la hembra (¿¿RELATIVAMENTE?? Por Dios bendito ¡medio kilo de huevo!). El macho empolla el huevo del que nace el polluelo a los 75 u 80 días (o sea, que de salir por la noche, nada, amigo).

El kivi común (Apteryx australis) abunda en Nueva Zelandia y en la Isla Estuardo (no sé dónde es eso). No puede volar ni escapar corriendo de sus enemigos como el avestruz (¡pero cómo va a correr con medio kilo de huevo dentro!); anteriormente no tenía que temer a enemigos naturales pero, actualmente, está expuesto a perros, gatos, comadrejas y furones traídos por los europeos a Nueva Zelandia (ya estamos). Los kivis viven en bosque espesos llenos de maleza, donde cazan vermes e insectos de la misma manera como las becadas, esto es, hurgando con el pico en la tierra blanda (qué horror), donde también construyen las cuevas dentro de las que se esconden o fabrican sus nidos (que serán nidos grandes, porque como la kivi ponga dos huevos, ahí ya no cabe nadie). Su plumaje es unicolor pardo o pardo-grisaceo. El macho pesa 1,5 kilos y es más pequeño que la hembra cuyo peso es de 2,5 kg (ya, pero es que ella tiene que llevar por la vida un huevo de medio kilo). En las regiones meridionales de Nueva Zelandia vive el Kivi de Owen (Apteryx oweni) (aquí yo sí pronunciaría ogüen), que se diferencia de los anteriores por un plumaje ligeramente rayado.

Al orden de los estrucioniformes o avestruces (Struthioniformes) pertenece la más grande de las aves conocidas: el avestruz africano…

No sigo, que ya está todo dicho de los kivis y esta entrada se llama «Kivis» y no «Avestruces». Sin embargo, sí he seguido leyendo para encontrar una curiosidad: un huevo de avestruz pesa entre 1,2 y 1,6 kilos, para un bicho que pesa del orden de los 130 kilos y es más grande que una persona. Así es que si van un día al mercado y ven un huevo de avestruz piensen que, al menos en este caso, el tamaño importa menos que el mérito. Ah, los kivis…

 

Apogeo y perigeo

Pues leía yo esta mañana un artículo en el periódico que venía a tratar de las novedades astronómicas que nos esperan en los próximos días. Recien entrado septiembre se pueden encontrar artículos de este tipo, una vez que ya han dejado de publicar los suplementos veraniegos (que vienen a ser como las crónicas pedorras) y antes de que vuelvan la plantilla al completo.

El artículo se llamaba «Camino del equinoccio» y explicaba que este año, el momento preciso en el que entra el otoño será el 23 de septiembre a las 4:29 de la madrugada, hora de Madrid. Y dice que ese día será el día del equinoccio, que es cuando la noche y el día tienen exactamente la misma duración. Y a mí me surge una duda, porque no sé si es la suma de los dos periodos de noche del 23 de septiembre el que se iguala al periodo en el que ese día es de día, o si hay que tomar como referencia el último ocaso o el siguiente orto, en cuyo caso el equinoccio empieza el día anterior o el siguiente.

Se lo dibujo:

Tontada equinoccio

El asunto es baladí, y mucho. Y de hecho no creo que le importe a nadie, salvo a algún astrónomo friki con mucho tiempo libre y a mí, que no sabía qué contarles hoy. Aunque no crean, que he dudado hasta el último momento si contarles esto o hablarles del perigeo y el apogeo. Y si siguen leyendo, comprobarán que al final no he optado por nada en concreto.

¿Saben lo que es el perigeo? pues es el momento en el que la Luna está más cerca de la Tierra. Y esto pasa en septiembre, y este año en concreto sucederá el día 8. Así es que la luna de este mes, que será el 9, va a ser una luna enorme: un 16% de apariencia mayor y un 30% más brillante. A la luna más cercana al equinoccio se le llama la luna de la cosecha, porque brilla tanto tanto que permite faenar incluso de noche. Bueno, yo supongo que esto era antes y que ya no pasa, pero me parece muy bonito y por eso lo recojo, ya que no lo he cosechado.

Lo contrario del perigeo es el apogeo, que es el punto de la órbita de la Luna más lejano de la Tierra. También es ese momento de los conciertos de Raphael en los que canta Escándalo, o sea, un momento culminante, pero esa es la tercera acepción. Y fíjense lo que son las cosas: no acabo de entender qué tiene que ver Raphael con una órbita, y sin embargo me parece muy comprensible que cuando canta Escándalo se produzca el apogeo del concierto.

En fin, casi que lo dejamos aquí. O mejor, les dejo con el enlace (CLICK), que seguro que tiene mejor interés que este post.

 

El BOE de la risa

Quizá lo hayan visto o leído ya. Se trata de este anuncio del BOE que ven abajo. Lean, lean.

Disparate BOE Defensa

Esquema boeEste disparate (que es real) ha circulado por la red estos días. Leyéndolo, uno puede pensar dos cosas. La primera es que han hecho un copia pega pero con varios pegas. Y la segunda, que el anuncio tiene todo el sentido del mundo, simplemente hay que invertir algo de tiempo en averiguarlo.

Y yo lo he invertido. Eso sí: he tenido que hacerme un pequeño esquema como el que ven a su derecha que no les aconsejo que miren mucho porque es un follón y está muy sucio.

Ha sido muy entretenido. Mucho mejor que hacer un crucigrama, dónde va a parar. Me he sentido un poco como Miss Marple, aunque la imagen de ir buscando el BOE anterior se parece más al cuento de Pulgarcito y sus miguitas de pan, con el señor secretario de la Junta de contratación en el papel de ogro.

Pero en fin, ya que me he tomado la molestia de leerme cinco Boletines Oficiales para entender algo, les voy a confiar mis averiguaciones. Resulta que la junta de contratación del ministerio de Defensa hace una licitación para el acuerdo marco del servicio de operador logístico en noviembre de 2013 (CLICK). Luego hay una modificación el 16 de diciembre de este  primer anuncio (CLICK). Hasta ahí, todo normal. Luego, el 7 de enero, se modifican tanto el anuncio original como la modificación (CLICK) y ya empieza el trabalenguas. Después, el 22 de enero se modifica la última modificación (CLICK) y ya para entonces el asunto es incomprensible. Y finalmente, el 18 de Junio, se vuelve a modificar la modificación anterior (CLICK) y ya tenemos a Groucho Marx en estado puro. Y de momento, no hay más modificaciones, pero oigan, vale la pena seguirle la pista a esta licitación, porque es divertidísima.

Lo que es seguro es que la licitación no se ha concedido todavía. Y lo que es probable es que, con esta forma de redactar los anuncios, no se conceda nunca…

 

 

Que moro perquè no moro…

STTERESA

 

Viu sense viure en mi,
i tan alta vida espero,
que moro perquè no moro.
Visc ja fora de mi,
després que moro d’amor;
perquè viu en el Senyor,
que em va voler para si:
quan el cor li vaig donar
va posar en ell aquest rètol,
que moro perquè no moro.

No sé si será moro o no moro, pero hay por ahí un tal Víctor Cucurull que dice que Santa Teresa de Jesús era catalana de arriba abajo, o sea, completamente catalana. Así es que he acudido al traductor de Google para poder disfrutar de los famosos versos en su versión original, versos con los que abro el post de hoy.

Miren, yo me lo creo. Porque la historia hay que contarla como es. En el principio creó Dios los cielos y la tierra, o sea, Catalunya, y luego el resto de los habitantes de la tierra, que además de no ser catalanes, somos muy malvados, los fuimos invadiendo y ahí se han quedado los pobres, chiquititos y esquinados. O esquinats, no sé. Lo de Santa Teresa se explica perfectamente: los castellanos invadimos Avila, y como las desgracias nunca vienen solas, después de la invasión tradujimos a Santa Teresa, y el famosísimo moro perquè no moro devino en muero porque no muero, mucho más violento, dónde va a parar.

No queda ahí la cosa, que por lo visto Cervantes también era catalanísimo. Y miren, no me extraña. Si los castellanos fuimos capaces de invadir Avila, con esas murallas tan sólidas y solemnes ¿se nos iba a resistir Alcalá de Henares, esa ciudad sin importancia? Naturalmente que no. De hecho, yo me malicio que el brazo no lo perdió Cervantes en Lepanto, sino que fue en la guerra de la independencia catalana, luchando a brazo partido (perdonen la manera de señalar), contra los bárbaros castellanos que pretendían arrasar la ciudad, con la universidad incluida.

En fin, como el traductor de Google es gratis, y asumiendo que los madrileños somos mucho más roñosos que los catalanes – ya se sabe, unos cortan la lana y otros se llevan la fama – he vuelto a acudir a él para poder deleitarles con ese famosísimo principio del quijote (¿El Quixot?) en su lengua de origen:

En un lloc de la Manxa, del nom del qual no vull acordar-me, no ha molt temps que vivia un gentilhome dels de llança en drassana, adarga antiga, rossí flac i llebrer corredor… 

Igual mañana me animo y les cuento la conquista de América, según cucu-rucu-cull, colomba…

El Estado caracol

caracolMe levanto y mientras desayuno leo el periódico. En lugar destacado, la reforma del Poder Judicial del ministro Gallardón, ese señor con dos cejas. Se trata de una reforma que tiene dos grandes objetivos: proporcionar algo de rapidez a la justicia y mejorar la seguridad jurídica. Paso por alto que en medio de Europa, después de casi 40 años de democracia y bien entrado el siglo XXI haya que preocuparse por estas cosas porque están sin hacer. Y también me olvido de que el señor de las dos cejas haya tardado dos años en parir una reforma: puedo entender que, con tanto por suspirar, ya no sepa por dónde tirar…

Bien, la cuestión es que, manos a la obra, arreglemos esto. A pesar de tener cuenta en Twitter, yo no sé si es una buena reforma y cumplirá con los objetivos propuestos, porque no tengo ni idea de cuáles son los buenos drivers – que diría un cursi -, para arreglar el desaguisado judicial en el que vivimos. Así que aviso para no se me despisten: este post no va del fondo de la reforma, sino que me he fijado en otra cosita. Lean este párrafo aterrador:

«Esta última norma – esencial para la aplicación del nuevo modelo – no se aprobará antes de dos años desde la entrada en vigor de la LOPJ y su elaboración exigirá oir a las comunidades autónomas sobre la necesidad o no de mantener sedes desplazadas, ya que la sede de los Tribunales Provinciales de Instancia (TPI) estará en la capital de cada provincial. Transitoriamente, hasta que entre en vigor la Ley de Planta, se mantendrán abiertas todas las actuales sedes judiciales

O sea, que para que pase algo y se arregle algo, hay que aprobar una cosa esencial. Y para aprobar esa cosa esencial, se necesitan ¡dos años!, porque hay que atender la opinión de las giliautonomías. Y mientras tanto, tendremos lo antiguo y lo nuevo. Un planazo. Claro que, para presumir, hay que sufrir. Sin ir más lejos, yo presumo que seguiremos igual, y no vean lo que sufro.

O sea, que además de llevar la velocidad del caracol, seguiremos viviendo en una tela de araña. Caracoles, arañas…Hum, esto debe de ser lo de la España invertebrada. Para vertebrarla, señores, olvídense de Ortega, porque mucho mejor recurrir a la marmota: en dos años habremos tenido elecciones autonómicas y generales.

Jolín, dos años… No quiero ni pensar como además tengan que cambiar algo en la informática…

 

 

 

El día de la Felicidad

Día de la felicidad unmundoparacurraEsta mañana me he levantado con una noticia formidable: hoy es el Día de la Felicidad. No he terminado de saber si es el Día Mundial de la Felicidad o el Día de la Felicidad Mundial, y las cosas como son, a nadie se le escapa que no es lo mismo. Pero yo se lo dejo a su sabia interpretación porque yo siempre me he hecho un lío entre el Urbi y el Orbi. Por cierto, que hoy también es el Día Mundial del Sueño, y me parece muy apropiado que coincidan la felicidad y el sueño en la misma fecha de conmemoración. Ha faltado hacerlo coincidir con el Día Internacional de la Diversión en el Trabajo, que es el primero de abril…

– ¿Y tú cómo eres de feliz?

– ¿Yo? Puf, yo soy la mundial de feliz

Tengo por ahí escrito que cada día es un Día de algo, o casi, porque creo que el Día de la Imbecilidad todavía no se ha inventado. Y para mí que debería ser el primero de enero. Esto nos prevendría de todo lo que viene después, que no se queda en el Padre, la Madre, el Niño, los abuelos, los animales, las mujeres en general, la mujer rural y los gays con su orgullo. Los hombres no tienen Día propio salvo si quieren ser mujer o si han colaborado fructíferamente con una mujer. Y en el caso de los solteros, deben compartir su día con las mujeres (quiero decir que no he encontrado el Día de la Mujer Soltera, supongo que lo habrán considerado poco correcto). También hay días de conceptos (la paz, contra el racismo), de enfermedades, desde el cáncer a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o de otras cosas, como el Día del Libro, el de la marioneta… incluso hay un Día mundial del Ahorro, en el que no se me ocurre qué coño se puede celebrar.

Tengo para mí que los Días son el sustitutivo del santoral, una especie de suplantación del martirologio cristiano por el martirologio cercano. De ahí que la mayor parte de los días sean para llamar la atención sobre algo que necesita nuestra mirada atenta, y si antes recordábamos al pobre San Lorenzo sufriendo en aquella parrilla, hoy celebramos el día de la Menopausia, ya puestos a conmemorar unos momentos de sofoco. Y así podemos encontrarnos con el día Mundial de la Nieve, de Correos, de los Humedales, del Orgullo Zombie, del Pensamiento Scout, de las Montañas y hasta el Día Mundial del Tango, sin que haya yo encontrado por ahí el Día del Fado, que es de mucho más sufrir.

Pero hay días libres en el calendario aún, no crean. Y a mí se me ocurren muchas cosas con los que se podrían rellenar, aunque tal vez lo más urgente sea un Día Internacional de la Cursilería. Por ejemplo, yo pondría un Día Mundial de la Duda. Dudar, señores, es una maravilla. Y un Día del Hortera de Bolera me parece que también es muy necesario, porque hoy lo que hay son Horteras de Televisión, que son mucho menos entrañables. También me parece conveniente tener el Día del Running, del Cycling y del Walking Slowly (para los que se ahogan). El Día del Becario está a punto de caer, igual que el Día Mundial del Camarero de Brazos Cruzados. Esto por no poner los días en contra de algo. O sea, que como nos pongamos a pensar, nos faltan fechas. Imaginen…

¡Venga, imaginen!

 

 

 

Test de españolidad

Bandera de España unmundoparacurraUna asistenta extrajera que trabajaba en mi casa, que por cierto ha regresado a su país, me dijo en una ocasión que al día siguiente llegaría algo más tarde porque tenía que hacer unos trámites para conseguir la nacionalidad española. Mi respuesta, reconozco que sin reflexionar, me salió del alma:

– ¿Pero por qué?

Supongo que cinco minutos antes habría leído yo cualquier periódico y estaría en ese estado de desolación antipatriótica que se me queda siempre que acabo de leer la sección de nacional. O quizá me vino a la mente aquella frase de Cánovas, que decía que «es español el que no puede ser otra cosa». Ella me miró sin comprender y supongo que le pareció una falta de tacto por mi parte, y hasta puede que tuviera razón. Esta brusquedad nuestra, tan maleducada, tan de escupidera, tan de contestar con prontos, tan irreflexiva, es el reflejo de lo que es un español de pura cepa. Dime qué piensas y me opongo, qué haces y  te lo critico y qué quieres, que quiero algo igual.

Me venía esta anécdota a la cabeza leyendo un artículo sobre la intención del gobierno de uniformizar los exámenes (test o juicios) que se hacen a los inmigrantes para determinar si están suficientemente integrados y así, si los superan, darles la nacionalidad española. Por lo visto, aquí cada uno pregunta un poco lo que le da la gana, hasta el punto en que hay casos en que lo que se hacen son exámenes de cultura general que  no pasaría el 60% de los españoles, por poner un porcentaje amable. Porque si tú preguntas por ahí, como decía el periódico, cuáles son las dinastías que han reinado en España, hay españoles a los que habría que explicar previamente lo que es una dinastía.

Pero en fin, que el gobierno va a poner orden. Eso de que se pregunte qué pasó en 1714 no parece una buena idea, porque tal y como están las cosas, la mayoría contestará que es el minuto en el que el Camp Nou se dedica a pedir la independencia. Y por otra parte, para detectar a un español, no hay que preguntarle si sabe quién es Bárcenas, sino si le tiene un poco de envidia.

Yo, francamente, creo que bastaría con medir los decibelios que alcanza el inmigrante cuando discute. Y si todavía son pocos, le daría el libro de Belén Esteban para que se lo leyera por encima y una bandera con la condición de que sólo la usara en caso de que España llegue a una final de un mundial. Con eso y con un «vuelva vd. mañana», asunto resuelto.