Fumar, ese placer

Hay imágenes que no se sabe muy bien cómo deben interpretarse. Puede ser que el tabaco cueste mucho. O puede ser que haya a quien, eso de que esté prohibido, le importe poco.

En fin, será mucho o será poco, pero eso tiene toda la pinta de ser un huevo.

Polaridad

– x – = +

Voy a ver si me cruzo con alguien negativo.

Igual resulto positiva.

Reflexionando…

Ya estoy terminando de reflexionar y nada:

el estado de cabreo sigue intacto. 

Lo único destacable es que se me ha roto una uña.

Jornada de reflexión

Señores, con su permiso, yo empiezo ahora. 

Es que mañana tengo una fiesta y no voy a poder reflexionar convenientemente entre las 20:30 (hora a la que entraré en el cuarto de los milagros) y la medianoche. Luego, a partir de esa hora ya no hay que reflexionar más, por lo que prefiero anticipar la pérdida y no malgastar ni un minuto de esas valiosas 24 horas que la Ley nos concede (¡gratis!).

Hasta el domingo, pues.

Propaganda electoral

Recibo en casa, a mi nombre, cuatro sobres con propaganda electoral. De IU, de UPD, del PP y del PSOE.

En el mejor de los casos, tres han tirado el dinero.

Me asombra pensar que soy el target de los cuatro partidos a la vez.  O soy un bicho muy raro, o soy transparente para cualquier analista que segmente cabalmente una base de datos. Aunque también cabe pensar que les sobra el dinero a estos señores que se anuncian como los mejores gestores posibles de mi Comunidad, mi Ayuntamiento y sobre todo, mi dinero.

Veamos qué me cuentan y cómo, ya que se han tomado la molestia de escribirme. 

El PP utiliza sobre con ventanilla y la carta personalizada. Se dirigen a mí como estimado/a amigo/a, de lo que deduzco que, o no tienen información sobre mi sexo, o no tienen muy claro cuál es el género que le puede corresponder a alguien que se llama María del Carmen.

En el anverso, el señor Rajoy, que no se presenta. En el reverso, Espe y Gallardón con unos retoques de photoshop que ya los quisiera yo para mi perfil en Facebook. Rajoy me habla del Gobierno de España, y tanto Espe como Gallardón me hablan de sus proyectos sin describir ninguno. Total, ¿Para qué? El que me quiera, que me compre. Manzanas traigo. Bueno, ojito que conviene leer bien: Gallardón me pide “confianza para seguir trabajando en la mejora de cada calle y cada plaza”. Si no lo dice, revienta, es socavomaníaco. En fin, que con tanta gente, he echado en falta a Mari Loli, arrebañando votos en las lindes.

El PSOE pone mi dirección en el sobre con el logotipo. Y luego hay dos cartas: una de Tommy y otra de Lissavetzky. Puede ser que hayan pensado que dos cartas tienen más efectividad que una. O pensarán que ya es bastante con compartir partido como para compartir también la carta. En fin, como la política hace extraños compañeros de cama, estos dos han llegado a aceptar lo de meterse juntos en el sobre… 

El Sr. Lissavetzky aparece muy normal en la foto, es hasta humano. Me dice querida vecina, querido vecino de Madrid, sin barras, asumiendo con naturalidad que no tiene ni idea de cómo me va a llamar Tommy en la otra carta. Luego, después de un texto bastante racional, lo estropea con la oferta promocional: eliminar la tasa de basuras. Eso le gusta a Curra, que ha dicho guau. Y me encanta cómo se despide: “espero contar con el voto de los que apoyeis mi proyecto pero también con el respeto de los que decidais no hacerlo”. Sr. Lissavetzky ¿Está vd seguro de que no quería decir algo distinto, siendo vd tan elegante siempre, por ejemplo, que me respeta vd a mí si no le voto? Ayayay, esto del respeto, vaya lío que se ha hecho el copy…

Tommy es fantástico. Carta a dos caras, en el anverso la foto suya, enorme, del cartel. ¡This is a man! Vuelve el hombre…En el reverso, con un tamaño de letra que no exige gafas, primero me dice para qué sirve la Comunidad (cosa que ya sé), y después me recuerda que ganó unas primarias (cosa que me importa un pito). Se despide de mí humildemente, diciéndome que no tiene grandes medios – a este pollopera compartir papel con Jaime en dos millones de envíos debe parecerle una cutrez -, y me da un teléfono y una dirección web: contigotomas.com. Les invito a repetir muchas veces seguidas contigotomascontigotomas así, sin acentuar…

En Izquiera Unida han optado por un sobre también personalizado y los nombres de los candidatos y el slogan (sobran motivos) impresos. Dentro no hay carta sino un tarjetón. No sé si es más barato, porque tiene sus buenos 120 gramos, pero se agradece el formato porque acabas rapidito. Va un candidato en cada cara y tengo que decir que menos mal que hay uno que lleva bigote y perilla, porque parecen clones. Los dos se despiden igual: “Te han recortado a ti, ahora ¡recórtales tú!, Sobran motivos”. Jo… ¡Jo! ¿Por qué se han parado ahí? ¡Ahora que venía lo bueno!. Porque, a ver ¿Qué les tenemos que recortar? ¿los cojones? ¡Pues dilo, hombre, DILO! 

UPD. Para empezar, un sobre rosa palo (ellos lo llaman magenta, no sé si en un alarde técnico o cultural) que destaca entre todo el correo que pueda llegarte. Carta a dos caras, cada candidato en una. El de la Comunidad aparece en la foto acompañado por Rosa Díaz, que no se presenta. Pero al menos, es más sutil y más fina que Mariano. 


Se dirigen a mí como “estimado ciudadano” y “querido conciudadano”. Usando el genérico, que para eso está. Y sin complejines. Se presentan: Soy Luis de Velasco, o Soy David Ortega, respetuosamente. “Esta carta no expone un programa electoral milagroso…”  Pero ¿Cómo va a caberle eso en un folio, alma de cántaro? ¿Vd sabe, querido amigo, todo lo que hay que arreglar? Aunque, luego sigues leyendo y te encuentras con dos palabras que, juntas, te hacen creer que sí, que estás delante de un programa electoral milagroso: Sentido común. ¿Se les habrá escapado?

En el mejor de los casos, tres han tirado el dinero.

En el mejor de los casos…

San Isidro en persona

A eso de las cinco de la madrugada, apareció en la fiesta uno vestido de chulapo.

–       Ahí va, ¿Y ese por qué viene vestido así?

–       Es que es San Isidro.

–       Ah… Pues sí que está bien relacionada, la dueña de la casa.

La novena y media

Para ganar media Copa de Europa – y así acumular 9 y media -, el Madrid alineará probablemente a Van der Sar en la portería,  Fabio, Ferdinand, Vidic y O Shea en la defensa; Valencia, Giggs, Carrick y Park en el centro del campo; y Rooney y Chicharito Hernández en la delantera. Ponemos a estos porque todos los demás están sancionados…

Jugarán probablemente un juego vistoso y varonil, muy similar al que se juega en la Premier. La Güefa elegirá seguramente un arbitro avispado y sin cataratas (sólo estrabismo) y cuando Valdés vaya a chivarse porque Chicharito le ha roto una uña, el referee, que ha visto medio vídeo le dirá: «¡Taimado, bribón, a mí no me engañas, tú llevas guantes!» , y le tocará el pito, Piiiii, para asustarle mucho y meterle en vereda En el minuto 60 echará a Vidic, por ejemplo, que tiene nombre de serbio y fama de ser un malvado. No ha hecho nada, pero por si acaso, que con los serbios malvados nunca se sabe. Claro que, para entonces, el Madrid ya llevará marcados 7 goles, aunque sólo le habrán dado como válido uno, aquel en el que han metido dos balones a la vez (el reglamentario y otro que han echado los talibanes del Barça). Pero como han entrenado mucho para jugar sin Vidic, defenderán el resultado con pundonor, orgullo y hombría. Shakira, desde la grada norte, cantará «soy loca con mi tigre, loca, loca, loca«, y Piqué, a cuatro patas, hará grrauu y subirá a rematar en el minuto 25 del descuento: hips don’t lie… 

Y luego, de entrenador, estará Sir Alex Ferguson. Un tipo que no habla español, pero al menos no tendremos que entenderle todo lo que dice en la rueda de prensa. Esto es una gran ventaja para los madridistas y vale, por lo menos, media Copa de Europa.

Un cuento chino

Moncloa comunica que un fondo chino invertirá 9.000 millones en las cajas.

El fondo chino dice después que ni siquiera ha decidido hacerlo. 

Colorín, colorado.

Nueva visita al oculista (comentario)

Mi buen amigo inspirador me hace el siguiente comentario por mail al post del oculista de la semana pasada: lo siento, pero no tengo la versión femenina. No lo he podido cargar en tu blog.

Aquí lo dejo, es muy divertido. Título: Mi oculista es un hijo de perra.

Visita al oculista

– De lejos ves bien, no necesitas gafas.

– ¿Seguro?

– Sí, seguro. Mira, lees el cartel 1,2 que es el cartel que debes ver.

– Pues yo vengo observando que algunas noches, los semáforos me bailan

– ¿Sobre qué hora te pasa eso?

– No sabría decirle, a partir de ciertas horas ya no miro el reloj y me dejo llevar. Bueno, a ver, tampoco me pasa siempre-siempre. Pero ver bien de lejos me preocupa porque me interesan mucho los paisajes. Formo parte de ellos ¿sabe? ¿Y de cerca, qué tal estoy?

– De cerca estás estupenda. No has tenido variación desde la última vez que viniste, hace ahora… dos años.

– Pues yo vengo observando que no veo bien, creo que he empeorado. Quiero decir, que ahora cojo un papel y me lo tengo que alejar para leer lo que pone.

– ¿Con las gafas?

– No, sin las gafas.

– Claro, pero es que tienes que ponerte las gafas.

– Ya, pero en un restaurante, por ejemplo, ya no veo bien la carta. El otro día tiré el vaso de agua porque no lo vi.

– ¿Llevabas las gafas?

– No.

– ¿No veías el vaso sin gafas?

– No, no lo veía.

– ¿ Y a qué distancia estaba el vaso?

– No tengo ni idea. Me lo tapaba la carta.

Mi visita al oculista se ha resuelto divinamente. De cerca estoy estupenda y además, muy simpático, me ha dicho que no aparento la edad que tengo. Y eso que venía de la oficina, que eso siempre te echa años.