Tedy se expande

Eduardo Bautista, llámenle Tedy, se deja entrevistar por el diario Expansión, pagina 29. Y dice lo siguiente (cito textualmente, o sea, copio):  “Es muy fácil echar la culpa de lo que sucede al cambio de modelo de negocio, cuando en realidad lo que hay ahora es un conjunto de herramientas que no existían y que han pasado a ser de uso común. La verdad es que lo que ha cambiado ha sido el comportamiento del usuario, no el modelo de negocio”. “Se ha perdido el respeto por el formato físico -disco compacto, DVD-. Y si se pierde el respeto por el soporte, se debilita el valor del contenido. Está claro que en algo hemos fallado si no hemos conseguido luchar contra esto”.

Lo que me choca no es lo que dice Tedy, sino leer esto en las páginas de un diario salmón. En el Geo o en Historia de Iberia vieja no me hubiera sorprendido, porque traen cosas interesantes sobre amebas o sobre los habitantes de Atapuerca. Incluso si me encuentro a Tedy haciendo un cameo en un cómic de Anacleto, agente secreto, me hubiera resultado de lo más natural.

Si entiendo bien, este señor considera un problema que los usuarios (o sea, los consumidores) no se adapten a su modelo de negocio (del siglo pasado). Y piensa que para tener respeto a algo hay que venerar un soporte físico, o sea la vuelta a la cartilla del abuelo, sin ir más lejos. Y luego dice, modesto, que no han conseguido luchar contra esto. ¿Cómo que no? Yo creo que luchar, luchan. A ver, al menos están motivados ¿O no?

En el Expansión y a estas horas. No he podido evitar contárselo.

 

Goya en la Opera

Hoy se fallan los Goya, los premios del cine español, en el Teatro Real de Madrid. Una noche en la Opera. Las chicas irán guapas y me temo que los chicos no. Por regla general, los chicos son más… digamos iconoclastas, y aunque les han explicado que los calcetines son el principio del zapato y no el final del pantalón, insisten en llevar unas Geox rojas con un terno marrón y así no hay manera de combinar los calcetines. Ciertos estilismos de máquina de vending nunca dejarán de conmoverme. Yo, por mi parte, seguiré las andanzas de los chicos de Mou, que al menos pueden justificar los calcetines blancos…

Supongo yo que este año la agarrarán con la piratería – y no precisamente la del Indico – para no tener que avergonzarse con unas cifras patéticas que describen perfectamente en dónde están: 89 millones de euros de subvenciones en 2010, para recaudar 30 millones entre enero y septiembre (datos de la propia Academia). ¡Y tráigame dos huevos duros!  Lo que no acabo de entender muy bien es por qué apoyan la Ley Sinde, esa que prohibe las descargas de películas. Yo creo, y lo digo seriamente, que deberían estar a favor de la libertad total de descargas de sus películas, e incluso promoverlas: ellos ganarían el mismo dinero, pero a cambio las vería mucha más gente. Es verdad que hay que suponer antes que alguien quiera descargarlas, pero sabiendo que ya hemos pagado y que lo del internete es gratis, quién se va a resistir…

En fin, señores, como diría Groucho: “He disfrutado mucho con esta obra de teatro… especialmente en el descanso”.