Amante de las antigüedades

Me siento a leer la prensa del domingo.

Y me topo con esto que veis a vuestra izquierda.

Y me digo que no puede ser, que qué mala idea titular así.

Y luego, cuando voy a “la noticia”, ya me lo explican: es que ha montado una tienda de antigüedades.

Ah, bueno.

Pero que qué mala idea titular así.

Dress to impress

En la web trendencias, que tengo permanentemente  en la caché de la i-pad debido a que mis queridas sobrinas hacen una consulta casi cada día (prefiero no pensar que ese es el motivo por el que van con  botas en agosto, y con sandalias en enero) me encuentro con la portada de Vogue Japón y este comentario:

A pesar del estrés que suponen todos los titulares (ya hemos comentado y coincidido que la falta de ellos sólo hace que magnificar la revista) me gusta cómo han jugado con los colores: amarillo y lila , las mismas tonalidades que el outfit seleccionado.”

En fin, yo quiero suponer que si los titulares estresan es porque hay muchos, no porque estén en japonés. Es lo que yo quiero suponer. Y por otro lado me extraña que sólo alcancen a  comentar de ellos que coincidan con los colores del outfit. Podrían darnos noticia de lo que significan ¿no? Quién sabe, lo mismo dicen “Ni se le pase por la mente ponerse esto, porque Vd. es una japonesilla bajita, morena y regordeta y puede quedarle de angustia“. O tal vez “Para que caigan rendidos a sus pies, no basta con la postura. Debe dejarse un compuesto de  algas marinas en el sobaquillo durante una semana“. O quizá: “Si de veras quiere impress, vuelva a nacer. Será más rápido“. Todo muy advise to success.

Esto último no creo que lo hayan titulado, francamente. Porque si tu quieres de verdad dress to impress basta con  acercarse a la portada del Harper’s Bazaar. Yo me imagino a mí misma llegando un lunes a la oficina con ese porte. Menudo outfit. Y menuda pinta. Aunque pienso que tendrían difícil reconocerme. Por la coiffure plongeant, más que nada.


El glamour de la Gunilla

Tengo un amigo que cuando pide vino Lagunilla, añade sonriendo “von Bismarck”. Y otro que habla de contratar un catering Zeta Jones. Ocurrencias que tienen y que me sirven de introducción, aunque no tengan ninguna relación con lo que les voy a contar.

Y es que, como cualquier domingo tonto, me he puesto a hojear una revista del cuore. Y me he topado con el siguiente titular:

GUNILLA GRÄFIN VON BISMARCK-SCHÖNHAUSEN:

“NO TODO EN MI VIDA ES `GLAMOUR´, PERO NO LO VOY A CONTAR”

M

Me he dicho: “¡Anda, La Gunilla!”.

Y sin embargo alguno, no he seguido leyendo por si acaso fuera la periodista a insistir y la Gunilla a arrepentirse. Y que tuviera yo entonces que apechugar con un relato detallado de sus salidas al Mercadona, sus visitas al podólogo, sus trajines con el hilo dental o sus probablemente decepcionantes amaneceres, plenos de bostezos, estiramientos y picores. Por no hablar de detalles escatológicos presentes en la vida de cualquier ser vivo que forman parte de un universo tan natural como corriente. Porque, señores, una cosa es un domingo tonto y otra un domingo aburrido, esto lo podrán vds. comprender.

Sin embargo sí les diré que a la Gunilla le pasa como a la Curra: no todo en su vida es `glamour´, pero no lo voy a contar.

Tamara come arroz

Leído en una revista “people” a propósito del “ordinary shopping” que ha tenido que hacer una hija de la Preysler con motivo de su reciente emancipación:

“Primero fue a por comida y bebida, vital para sobrevivir. Un dato curioso: Tamara come arroz.”

Solo encuentro una explicación a esta tontería: Tamara se lo comió directamente del paquete en el mismo supermercado. Cronch, cronch. Ciertamente chocante.

Claro que hay otra posibilidad: quien escribió esto es el mismo marciano que pone en el sumario de la revista: “Polifacético torero este Fran, que de las faenas sobre el alvero pasa a hacer el paseíllo por la publicidad y la televisión“. Y es que quien no sabe qué es el arroz, no puede saber qué es el albero.

Y luego dicen de los políticos…

¿Es una colonia?

Tiempo hacía que no veía algo tan vulgar. Solo le falta el par de tetas.

(aquí había un anuncio de Carmen Lomana para algo que se llama cristalinas y que es muy feo. Si tienes curiosidad, en youtube lo encuentras buscando por cristalinas lomana)

En dos días lo quito, qué horror…

Nieves Alvarez, lo normal y lo anormal

Hace algunos años, no sabría precisar cuántos pero bastantes, estaba yo en el aeropuerto de Madrid haciendo cola para pasar el puesto de control. Detrás de mí, esperaban turno unos padres con su hija. Le hacían todas las preguntas y le daban todos los consejos que dan los padres a su niña cuando se va de viaje: ¿Llevas suficiente ropa de abrigo? No dejes de comer ¿Seguro que te van a buscar? Llámanos cuando llegues. Cosas muy normales entre gente normal. Hablaban alternativamente el padre y la madre, serenos y protectores. La hija contestaba, divertida , “que sí, papá”, “que sí, mamá”, paciente, dócil, respetuosa. No pude evitar girarme con disimulo, para ver a “la niña” a quien sus padres iban a despedir al aeropuerto.

Entonces vi unos jeans interminables donde yo pensaba que encontraría un torso. Y donde yo creía que encontraría el techo, ví su cabeza. Era Nieves Alvarez, ya entonces una modelo conocida en España, aunque no todavía la Top que ha llegado a ser. Sus padres esperaron hasta que ella pasó el arco de seguridad mientras le decían adiós con la mano. Ella les correspondía con cariño, hasta que se perdieron de vista, cuando ella se fue caminando hacia las puertas de embarque. Me pareció entrañable. Y también inesperado.

Anoche, tecleando el mando a distancia, me la encontré en la tele entre Judit Mascó y otra top española. Y pensé lo mismo que aquel día en el aeropuerto: que lo único anormal de esta mujer es su belleza.

Tampoco es el lechero

He leído esto en unos breves de una revista: “Según publica el National Enquirer Jessica Biel quiere establecerse y formar una familia, pero Justin Timberlake no muestra intención alguna de compromiso. Al parecer, Biel ha amenazado al cantante con dejarle si éste no le pide matrimonio antes de Navidad.” Se ve que la Jessi ha oído en la radio a Doña Concha y ha decidido no cantar el “Let it snow” sin un anillo con una fecha por dentro.

Abajo los tópicos: en algunos lugares del mundo si suena el timbre de madrugada tampoco es el lechero, sino un funcionario del Registro con un par de alianzas.

 

¿No hay otro para meter los goles?

Pero, vamos a ver ¿De verdad no hay otro para meter los goles? ¿Tiene que meterlos todos Villa? ¿Con lo feo que es? ¿No hay otro más elegante?

En el fondo, y en realidad, y a toro pasado, y de verdad, y ya más en serio, lo mismo me da uno que otro, pero que El-Mundo-Entero solo vea a Villa, así, escuchimizadillo, feín, chiquitajo, con esa mosca en la barbilla y esa nariz de pimiento y esa boquita de piñón comprometido… ¡Hombreeee! Con lo guapetones que son Llorente, o Xabi, o Casillas, o Torres, o Piqué, ¡Tener que lucir a ese tipo tan feo!

Pero hace bien Del Bosque poniéndole. Yo creo que es para ver si se cansa…

No, si al final va a terminar cayéndome bien este Villa… O no, ¡mejor no!. Me sigue cayendo fatal, fatal, fatal, fatal, fatal, fatal, fatal.

PS: ¿Cómo? ¿Que también los mete Latin Lover Iniesta? ¡Acabáramos!…

Vaya con Villa

Decía por ahí hace unos días que Villa me parece un horror de tío, hasta el punto de hacerme dudar de si ir con España o no en el Mundial. Y porque haya metido los dos primeros (y únicos) goles de España no deja de parecérmelo. Horrorizada me tiene esta selección, con ese tipo espantoso metiendo goles exquisitos. Si acaso me gustaba un poco este chaval era en aquel anuncio de Cepsa, antes de que le salieran las golondrinas de las greñas, cuando iba totalmente tapado bajo una burka de pelo. Una vez afeitadito, me voy a Repsol sin dudarlo.

Y francamente, queridos: como siga metiendo él sólo los goles, tendré que buscar una selección de acogida. Tal vez Portugal, ese país de las maravillas en donde “exquisito” y “espantoso” son dos falsos amigos.

PS: “Exquisito” en portugués significa “raro”. Y “espantoso” significa “asombroso”. Así es que estaremos de acuerdo en que da un poco igual el idioma en el que pensaba Ronaldo cuando dijo aquello de Paris Hilton: “me parece una mujer espantosa con un comportamiento exquisito”.