De controladores y de taconazos

No sé si esta historia me aburre o me aterra. Or both…

Ayer hicieron una pregunta a los internautas en Antena 3. ¿Está de acuerdo con ampliar el Estado de Alarma? Al mediodía ganaba el sí por el 65% de los votos. No se me ocurrió mirar por la noche, de lo abatida que me quedé.

Me ha caído un precioso chorreo esta mañana por decir esto. Parece ser que todo es blanco y negro en España,  y si dices que es un disparate lo que ha hecho este Gobierno es que defiendes una huelga salvaje. Los brochazos… No, yo no defiendo una huelga salvaje, ni tampoco al colectivo de los Controladores a quienes no tengo el gusto de conocer. Yo estoy diciendo, además, otra cosa, pero en España, los documentales «A fondo» de los telediarios duran exactamente 2 minutos.

Yo digo que así no se resuelven las cosas en una democracia. En una democracia se hace cumplir la ley y se negocia con los representantes sindicales legalmente establecidos. Si los controladores fueran efectivamente terroristas que echan un pulso, vale, pero no lo son. No lo son, aunque hayan hecho esa barbaridad que han hecho. Son trabajadores que ganan pasta acorde con su responsabilidad porque un error suyo son muchas vidas. Y defienden sus condiciones laborales. ¡Naturalmente, no van a defender las mías!  ¿Que los controladores no pueden hacer lo que han hecho? Pues no. Pero miremos donde casi nadie quiere mirar y veamos qué-está-pasando-aquí.

En España, hace un par de meses ESTE GOBIERNO no mandó ni un retén de antidisturbios a las cocheras de Metro de Madrid, con lo cual 4 millones de madrileños las pasaron canutas un par de días, y no para ir a Disneylandia precisamente. ¿De verdad que quien echa un pulso al Gobierno lo pierde? ¿Qué es el interés general?

Si hablamos de negociar, ESTE GOBIERNO ha negociado con ETA incluso con dos muertos (T4) encima de la mesa, y ha mandado a su casa a asesinos convictos y confesos como De Juana Chaos y otros (evito dar la lista por no llenar mi blog de infamia). ¿ De verdad que hay condiciones inaceptables que este gobierno no está dispuesto a negociar? ¿Cuáles? ¿CUÁLES?

Y finalmente, en Septiembre ESTE GOBIERNO presentó como un super éxito haber firmado un pre-acuerdo con los controladores que después reventó el Consejo de Ministros un 3 de Diciembre de tapadillo. ¿De verdad que, desde Octubre, no hay más consejos de Ministros que el del 3 de Diciembre? Gracias a ese decreto se pudo militarizar a los controladores por la noche ¿Pero en manos de quiénes estamos?

Yo lo que digo es que aquí se ha traspasado una línea que nunca se ha debido traspasar, y sobre todo no por este motivo. Nos venden como normal el Estado de Alarma, y no lo es, esto es una cosa muy grave. Nos presentan a gente bien vestida que gana un buen sueldo, le llaman privilegios y nos dicen que hay que acabar con ellos ¿Por qué? ¿Porque ganan más de 1.000 euros? ¿Privilegio? ¿Ganar un buen sueldo es un privilegio? No: un privilegio es ganar un sueldo  sin merecerlo. O sea, de momento y en mi opinión, ser Ministro en España.

Y todo para no resolver nada: el personal de tierra de AENA anuncia paros (¿alguien recuerda el aeropuerto de El Prat paralizado con 50 trabajadores de handling en medio de una pista?  Por cierto ¿Fueron los militares entonces? Por cierto ¿Es AENA «eso» que se privatiza? Por cierto ¿No eran las competencias de El Prat un imprescindible del Gobierno catalán? ). Y los pilotos, al fondo del cuadro. Si vamos a dar brochazos, lo oportuno es separarse del cuadro para verlo, digo yo.

Y luego serán los basureros, las enfermeras… como en el poema de Bretch (que no era de Bretch, pero no me apetece buscar al autor): primero fueron a por los comunistas, pero yo no era comunista y no me importó; luego a por los judíos, pero yo no era judío; luego a por los homosexuales, pero yo no era homosexual… hasta que un día vinieron a por mí… Y entonces me dijeron que si quiero tener hijos, entonces tendré que trabajar más días para compensar mi baja de maternidad. Sí, vinieron a por mí y me hicieron esto. Pero los controladores se fastidiaron pero bien, que para eso ganaban una pasta.  Ay…

Quién me iba a mí a decir que estaría completamente de acuerdo alguna vez con Gaspar Llamazares… Y digo otra cosa más, ya lo último (el colmo): si en España tuviéramos unos sindicatos como los que tienen los controladores, probablemente no tendríamos a estas alturas 4 millones de parados. Ahí dejo eso.

Y ya no vuelvo a hablar más de esto, que me regañan mucho y ha sido muy largo y me estoy estresando. Espero haberme explicado. El 65% de los españoles no dará/no le pedirán ninguna explicación, sobre todo si consiguen por fin el Estado de Sitio (¡yupi!).

De brochazos y delgadas líneas rojas

Cuando cesa el ruido, sobre el campo de batalla hay demasiadas personas con los nervios de punta, los planes rotos y los ahorros perdidos. Cuando además se despeje el humo, dos cositas nuevas tendremos: unas pérdidas económicas fenomenales que pagaremos Vd. y yo y… una delgada línea roja quebrada.

La delgada línea roja hace referencia a un regimiento de casacas rojas que plantó cara a una carga de la caballería rusa en la Guerra de Crimea. Los rusos, al ver a tan pocos hombres enfrente formados en solo dos líneas de profundidad, creyeron que era una maniobra de distracción y se retiraron prudentemente, porque no sabían calcular lo que supondría poner todas sus fuerzas contra esa “thin red line”: ¡Era tan fácil que solo podía ser un truco! Los rusos perdieron aquella guerra pero no por aquella batalla, que quedó en tablas entre otras razones porque los ingleses no podían ganar, y es que aquello no era un farol. Y todos hicieron lo correcto: unos, defenderse in extremis con las únicas fuerzas que tenían arriesgando lo último que les quedaba. Y los rusos, no fiarse de su aparente superioridad y querer ganar algo demasiado fácilmente sin calibrar a fondo todas las consecuencias. En fin, también se puede contar la victoria de Pirro, pero esta me ha parecido más plástica.

Más acá de Crimea y fuera ya de la Torre de Control, yo tengo algunas preguntas.

Si mañana se ponen en huelga las enfermeras ¿las militarizamos?

Si mañana van a la huelga los empleados de las gasolineras ¿los militarizamos?

Si mañana se ponen en huelga los panaderos ¿ los procesamos por sedición?

Una muy buena: Si mañana se ponen en huelga los jueces… ¿Irá un coronel a darles órdenes? ¿Tejero, por ejemplo?

Una todavía mejor: Si mañana hacemos – de verdad – huelga general ¿nos militarizarán a todos?

¿Qué es más esencial para la Comunidad, que recojan la basura de las calles o que mis vecinos se vayan con sus hijos a Disneylandia?

Cuando me respondo, entonces no sé quién ha salido peor parado, si los controladores o el resto de españoles que aplaudimos tanto, plas, plas, plas, a un gobierno tan firme, tan valiente… y tan incapaz. Ahora empiezo a entender a Garzón cuando pidió la partida de defunción de Franco. Y es que se podrá ser de derechas o de izquierdas, pero la verdad, no tanto…

Cuidado con los brochazos de la tele y con las delgadas lineas rojas que nunca se sabe bien qué esconden. Porque cuando no se puede repartir pan, la tentación es empezar a repartir hostias.

Controladores fuera de control

Pero vamos a ver: ¿Esto no se había arreglado ya?

¿No estaban negociando?

¿A qué le llaman llegar a un acuerdo?

Y cuidado con los brochazos: los derechos laborales son los mismos para todos, con independencia del sueldo que se tenga.

Transforma España

La fundación Everis ha presentado recientemente un documento, Transforma España, en donde se diagnostica la situación actual y se proponen las soluciones, iniciativas y caminos para llevar a nuestro país hacia la España admirada del futuro. El documento, una visión optimista pero contundente de la Sociedad Civil española,  ha sido elaborado reuniendo el talento y la inteligencia colectiva de 100 grandes gestores, empresarios y expertos

http://www.fundacioneveris.es/Images/TransformaEspaña_tcm32-71088.pdf

No es una cháchara: es un análisis factual, desapasionado y profesional.  Se define una estrategia como se hace en las grandes empresas y organizaciones en donde la gente se juega su futuro profesional y sus cuartos, en donde se compite por la excelencia, y en donde las promesas incumplidas y las mentiras te cuestan el puesto, el coche y el adosado. En estas grandes organizaciones ni nuestros políticos nacionales, ni mucho menos esos insectos nacionalistas que pululan por el Congreso, podrían acceder ni siquiera al puesto de limpiaventanas.

100 profesionales, 100 personas que no están ahí a dedo o por cuota, sino por méritos y por talento, han dado un paso al frente ya que nadie lo da. Y se aborda el futuro con realismo, con preocupación y sobre todo, con seriedad. Por fin, alguien toma la iniciativa de llenar el vacío gritón y mastuerzo en el que nos encontramos.

Se han ido con el dossier a ver al Rey. Empiezan bien: respetando las formas y acudiendo al último recurso de supuesta imparcialidad institucional que nos queda a los españoles. Y aunque de este rey impávido poco se puede esperar, porque es cómplice y parte de la situación agusanada de la política en España, al menos les sirve como reclamo para la prensa – pero éstos son un caso perdido: no harán el esfuerzo de leerlo y dirán sus majaderías interesadas, eso si las dicen.

Después de leerlo, da vértigo pensar en la tropa que nos «gobierna» y en la que nos puede «gobernar». En fin, pensemos en ello con realismo esperanzado y con optimismo responsable.

PS: ¿ Y qué fue de los «intelectuales»? ¿Hay alguien ahí?

De rescates y de mentiras

Que este gobierno miente sobre casi todo, vale.

Que este gobierno miente casi siempre, de acuerdo.

Pero ante un riesgo de intervención de la economía a la griega y de ataque salvaje de los mercados, creo que conviene cerrar los ojos, defender el «casi» y no mencionar el «siempre». O en su defecto, estarse calladito, que se está más guapo y nos sirve para lo mismo.

 

El pasado en Alta Definición

Esto que ven ustedes aquí a su izquierda es una cría de tirano y un eructo de la Historia. Verán: va a hacer un siglo que en un bosque de Ekaterimburgo, unos soldados de una revolución popular acabaron con la vida del camarada Romanov. También acabaron con sus crías. Una chapuza a escondidas, pero eficaz. Hacía más de un siglo que otra revolución popular había guillotinado al ciudadano Capeto en la plaza pública. Su cría también murió. Eficiente y suficiente. Dos revoluciones, muerte al monarca, y un mismo principio: la sangre no da el derecho al poder.

La semana pasada, el papá de la cría de tirano abrió las puertas del país a las televisiones extranjeras, sin duda para que el mundo libre vea dos cosas. La primera es un desfile totalitario en Alta Definición. Hasta ahora, el mundo los había contemplado en blanco y negro y en ese color basto de tele antigua y tripona. La segunda cosa que quería papi es que viéramos los mofletes de su chaval. Y si bien la guerra ya la ganó el yayo, papi ha hecho general al niño con 27 años, aunque la Historia diga que para gestionar un genocidio sea suficiente con alcanzar el grado de cabo…

Este es el derecho de la sangre para alcanzar el poder. Lo de las monarquías sólo era hereditario. Corea del Norte, año 2010, anteriores y siguientes.

La pena de muerte es lo de menos

No estoy de acuerdo con la pena de muerte. No matar es no matar. Es verdad que hay crímenes tremebundos que cuando te deshielan la sangre solo te dejan alma para clamar venganza. Y ojo por ojo. Y diente por diente. Pero se encierra al bicho, ya que no puede vivir en sociedad, y no se le deja salir nunca más. Y así clamen abogados, y psicólogos, y pánfilos diversos: se tira la llave no por venganza, sino por prevención. Y las más de las veces, también por higiene.

Y una vez dicho esto para que quede bien claro el punto de partida, voy al de llegada. Teresa Lewis ha sido ejecutada en EEUU tras un juicio estadounidense por ordenar matar a su marido y a su hijastro para cobrar el dinero de un seguro. La pena de muerte ha consistido en una inyección. Sakineh Ashtiani está condenada a muerte después de un juicio iraní y creo que no habría que decir ya nada más, pero diré algo más. Inicialmente, su crimen era mantener relaciones extra matrimoniales, y el castigo, la muerte a pedradas. Ahora, después de las presiones internacionales – o más probablemente en presencia de algún contrato con el capital occidental -, sólo la quieren colgar de una grúa en la plaza pública, alegando que ha matado a su marido. Evidentemente, en Irán, igual que en EEUU o en España, no es igual de grave tener un amante que matar a un marido. Y aquí se terminan las comparaciones porque ya llego.

Sólo un imbécil, un manipulador o un adoctrinado con majaderías puede comparar estos dos casos aunque en ambos haya una pena de muerte. Ni el crimen, ni el juicio, ni las leyes, ni la condena son comparables. Tampoco es comparable el grado de civilización. Ni el de bestialidad. En el caso de estos bichos barbudos también es un problema de orden: si una mujer es condenada a la lapidación por tener un amante, entonces no es que se salten el Quinto, es que se han saltado el Primero y (sobre todo) el Segundo, que por algo van antes. Hombres de fe piadosos, se llaman a sí mismos estos bichos…

Noblesse oblige

Si noblesse oblige, entonces no es de recibo disparar contra civiles desarmados que van en un barco a romper un bloqueo, eso es un disparate y una salvajada. Pero si noblesse oblige, tampoco parece de recibo que tus intereses (intereses, no ideales) te los tengan que defender civiles desarmados en un barco, cuando sabes que enfrente tienes un ejército que nunca duda.

La nobleza de ciertos se resume en la Marcha Verde hacia el Sahara en 1975. Y también en la estampa del que corre hacia el periodista con el niño herido en brazos, en vez de acudir directamente al hospital. Es la noblesse del dirigente que esconde armas en escuelas y mezquitas. Es la noblesse del que sabe que no tiene opinión pública de la que preocuparse y que utiliza sin piedad a civiles como carne de cañón.

Sí, hay desproporción. Una gran desproporción entre el mundo libre y el fanático. El mundo libre envía al ejército a luchar y se prepara para enfrentarse a la opinión pública, no siempre por este orden. El fanático, impune, envía mujeres al mercado con un cinturón bomba disimulado bajo el burka, o deja mochilas infames en unos trenes de Madrid.

Y el periodista, en su simpleza catódica, nos cuenta una de buenos y malos, cuando en realidad la película va de listos y tontos. Los listos son los que andan a botellazos, y los tontos los que andan a tientas buscando como vivir mejor.

Si no es bello, no quiero verlo.

Leía yo en TIME un artículo muy interesante sobre la prohibición del burka en Francia y Bélgica y tras imaginar el significado de scapegoats me distraigo con la lectura de los comentarios en línea. Navego con apacible interés entre educadas opiniones sobre la falta de vitamina D en las víctimas del burka, o el peligro para los niños de ir en un bus school conducido por una ninja del desierto que no ve una shit. Y de pronto, me topo con esto:

AS SOON AS THEY SEE HOW UGLY THE MUSLIM WOMEN ARE, THEY WILL DO A COMPLETE TURN AROUND AND MAKE IT A LAW THAT THEY CAN’T GO OUT WITHOUT ONE!

Bien. He aquí un amante de lo bello por encima de cualquier otra consideración. Eso sí, podría haberlo expresado con un poco menos de brutalidad. o dar alternativas, como un buen maquillaje, por ejemplo.

Hay que ver cómo está el patio…

Pañuelitos

Si lo hace por estilismo, nada que alegar. Si es que viene el sol, nada que decir. Si es que te queda bien porque “tú, con cualquier cosita que te pongas”, me callo. Incluso si es que tiene el pelo sucio, bueno. Pero si te obliga un padre fanático, un hermano ignorante o un marido embrutecido, entonces no. Y si ella lo hace a voluntad porque lo dice su profeta, hay que requisarles el mp3 para que entiendan lo que es vivir en otro siglo. Llamarle a eso “identidad cultural” es como quejarse porque no las anestesian antes de lapidarlas.

Cuánto imbécil hay que no comprende que se empieza con un velo a lo Doña Rogelia y se acaba bajo un burka con el clítoris rebanado. Esclavas, sumisas. Ban them all!