El príncipe en Lardero

El príncipe y su mujer van a Lardero (La Rioja) a inaugurar una escuela. En la segunda edición del telediario una niña es entrevistada y dice estar muy contenta con la visita, porque “casi nunca vienen aquí” (sic). Me encanta lo de “casi”, es realmente genial.

En el siguiente plano, el príncipe está leyendo un discurso, con casi aparente convicción. Luego, la voz en off y el plano de un niño, casi atento. Con lo que le oigo decir, el Príncipe casi podía estar en Lardero inaugurando una escuela o en Cangas de Morrazo visitando una mejillonera de última generación. Perfectamente. El que le escribe los discursos casi acierta con el tema  y con el auditorio. Esto es lo que pasa cuando alternas los geriátricos con las fábricas de empanadas.

Casi me olvido de comentarlo, porque sucedió hace un par de días…

Otras dos tontopreguntas

–  El ministro de Trabajo (repito, de Trabajo), al ser preguntado por el número de liberados sindicales que hay en la Administración contesta que “hay los que debe haber”. Y yo me pregunto: ¿Qué trabajo requiere mayor cualificación: puntear nombres en un listado o ser ministro en España?

– Ozil es un nuevo jugador del Real Madrid más feo que Picio. El Madrid no puede permitirse estos lujos. Juega estupendamente, vale, pero económicamente es una operación de altísimo riesgo. Si Florentino – que ambiciona entrar en el mercado asiático – cree que los chinos no lo van a notar y van a comprarse su camiseta se equivoca. Y yo me pregunto: ¿ Qué es más llevadero para una china: operarse de estrabismo o confundir a Ozil con Ronaldo?

Dos tontopreguntas

El guardia que abofeteó a un tipo detenido en Alcorcón, – le sacudió cuatro tortas como cuatro panes, plas, plas, plas, plas – va luego y le llama pintamonas. ¡Pintamonas! Y yo me pregunto: ¿Qué es más difícil en la situación del guardia: no darle cuatro tortas o llamarle pintamonas?

– Van a subirnos los impuestos a aquellos que ganamos más de 150.000 euros. A mí no me parece bien. Porque cuando vean los pocos que somos, lo siguiente será un aprobar un decreto para obligar a todas las empresas a subir el sueldo a todo el mundo por encima de esa cantidad. Y yo me pregunto ¿ Qué tiene menos gracia: pagar un 2% más o que tooooodos tus vecinos vayan en BMW?

A la final

Bueno, pues parece que a partir del domingo ya podremos abrir el abanico de temas a tratar, y dejar el fútbol. Pero varias cosas se me ocurren.

– Tendría narices que un mundial celebrado en Sudáfrica se lo llevara Holanda. Sería como un eructo de la Historia, o algo así.
– La explosión de banderas y de cánticos locales no hacen sino indicarnos que vivimos en un país normal, tan normal como el resto de países, ni más ni menos. No entiendo bien el asombro que provoca. En Holanda esto se vive exactamente igual y no tienen el carajal gili-autonómico que tenemos los españoles. Suerte para nosotros por lo primero, y suerte que tienen ellos por lo segundo.
– La imagen de Puyol con una toalla saludando a la Reina de España no hace sino probar lo que he escrito más arriba. Si este país fuera tan anormal como nos quieren hacer creer, Puyol, capitán del Barça, habría salido sin la toalla.
– Bravo por la Mannschaft. Ni una patada, ni un mal gesto, ni un balonazo. Qué majos son. ¡Y qué altos!
– He de confesar que cuando marcó Puyol, yo, madrileña y madridista, grité “¡Visca el Barça, Visca Catalunya, y visca tu madre!”. Purgaré mi pecado, iré al infierno si es preciso, porque no me pienso arrepentir.
– Pedrito se ha ganado a pulso ser el jugador que peor me cae de la selección con mucha diferencia, y para siempre. Lo que le hizo a Torres no tiene perdón. No quiero ni pensar en un mundial ganado con un gol de este mamarracho. Así es que, si esto sucede, pensaré solo en el mundial ganado, qué le vamos a hacer.

En fin, a esperar el domingo y a disfrutar. Solo quiero que, aunque pierdan, sepamos reconocer lo que han hecho y no tengamos que leer demasiadas tonterías.

Parada ligera en el semáforo

El semáforo se pone en rojo, entre dos hospitales. El Gregorio Marañón a un lado, La Beata al otro. Un hombre con corbata, chaqueta en mano, cruza la calle. Una mujer con un vestido marrón estampado se dirige al hospital. Un anciano con camisa blanca de manga corta pasea al perro. Una madre con su hijo pequeño de la mano baja por la calle. Su paso es rápido y el niño corre. Un joven con vaqueros espera el autobús. A su lado, una chica con un blusón azul de tirantes fuma. Un operario de limpiezas, con su camisola verde fosforito arrastra su carro y su escoba. Más personas, más, todas tan ensimismadas como yo andan por la calle. No hace calor pero lo hará. Ropa ligera, calzado ligero. No hace calor, pero lo hará.

Me pregunto si también sus preocupaciones serán ligeras. ¿Irán pensando, tal vez, en el “estatut”? Eso parece ligero…

Semáforo en verde. Mi coche arranca ligero, entre los dos hospitales. Y mis pensamientos se vuelven a ordenar.

Allez, les bleus…

“Va te faire enculer, sale fils de pute”. Caramba, cuánto genio para tan pocos modales. Lo que hay que reconocerle a la selección de Francia es que, si el fútbol es espectáculo, ellos deberían levantar la copa…

El asunto fue como sigue. Asurancenturix (Anelka) no estaba d’accord con el pescado que le ofreció Ordenalfabetix (Domenech), de manera que le tiró un lenguado al cocotier, éste se agachó y le dió a Esautomatix (Evra), que la pagó con Edadepiedrix (el 2º entrenador) pegándole con un salmonete en el pompon, sin darse cuenta de que estaba presente Detritus (el traidor) que se chivó a les romains (la prensa). Apareció entonces Abraracourcix (Sarkozy) y dijo aquello de “C’est inacceptable”, recibiendo un “merluzazo” en pleno caretuá, mientras cocotte Karlabella (la Bruni) hacía un potage de courgettes para l’apéritif. Jolalá. En Argentina llaman quilombo a este bordel.

Estamos en el año 2010 DC. Toda la Galia está ocupada. ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada de irreductibles galos resiste todavía al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios de las fortificaciones de Mexicum, Sudafricum y Uruguayum…

Si Zizou levantara la cabeza… Bueno, casi no. Eso no, mejor no…

Llega la calor

Mañana es 21 de Junio y empieza el verano. A ver si es verdad, y nos secamos, que vaya primavera…

Entonces, a partir de mañana los telediarios emplearán un 70% de su tiempo en informarnos de que hace calor – algo de lo que estamos ya informados aun sin estar despiertos -, con gran profusión de imágenes de termómetros y entrevistas en la calle a paisanos que no dudan en decir majaderías con tal de tener sus diez segundos de gloria. El año pasado estaba yo comiendo un 27 de Junio con mi sobrino de 13 años y en el noticiario de Telemadrid hacían entrevistas a personas que estaban en la Puerta del Sol a las 2 de la tarde. Por si acaso no bastaba el calendario, la hora y el lugar se prestaban a freir huevos en la acera. La pregunta era si tenían calor (la curiosidad de los periodistas no tiene límites). Recuerdo perfectamente la imagen de un japonés sentado en un banco al sol, con el Marca en las rodillas, diciendo “calol, muto calol, madril, calol”. Lo del Marca me pareció como lo de las Caras de Balmes. Y luego dos macarrillas con los pies metidos en una fuente, chapoteando a pleno sol, diciendo que sí, que tenían mucha calor. Uno de ellos saludaba con la mano – a su madre, supongo – y al levantar el brazo se le veía la pelambrera bajo la axila. Y yo no pude más y le dije a mi sobrino:

– Anda, hijo, pon los Simpson y así vemos algo que le dé sentido a ese aparato.

La autoestima

– “Hice ‘ballet’ durante años, pero me dañaba la autoestima”
– ¿La autoestima?
– La autoestima.
– ¿No serían los tobillos?
– No, no, la autoestima… eso pone aquí.
– Pero ¿Qué clase de ballet hacía?
– Pregúntate más bien dónde tendría la autoestima…

Mia Wasikowska, una actriz con futuro – tiene 20 años – y vestida de Marc Jacobs, declaró esta majadería en “Hoy Corazón” el sábado pasado. En otro titular afirmaba: “Johnny Deep es todo lo que una espera que sea”. Yo solo espero que sea un buen actor. Claro, que mi autoestima está muy por encima de mis tobillos.

Babel

Era la tierra toda de una sola lengua y de unas mismas palabras. En su marcha desde Oriente hallaron una llanura en la tierra de Senaar… y dijeron: “vamos a edificarnos una ciudad y una torre cuya cúspide toque a los cielos y nos haga famosos, por si tenemos que dividirnos por la haz de la tierra”. Y bajó Yavé… y se dijo: “He aquí un pueblo, uno, pues tienen todos una lengua sola. Se han propuesto esto y nada podrá impedirlo. Bajemos pues y confundamos su lengua, de modo que no se entiendan unos a otros…” (Génesis, 11).

O sea, que Yavé en aquel tiempo y en aquel lugar creaba lenguas para frenar la desmesurada ambición de los hombres. Para que no se le subieran a la parra, vaya. Hay que ver este Yavé, qué antigüito. Si hubiera vivido en este siglo y en esta tierra, haría justo lo contrario, porque es en el uso y parapeto de una lengua distinta en lo que se escudan ciertos mamarrachos para medrar y llevar a cabo sus muy personales ambiciones. Sin ir más lejos, un cordobés con apellido Denominación de Origen (¿el molt honorable Moriles? ¿O era el Sr. Salmorejo?) que se ha dado el pote de ir al Senado a chapurrear catalán, lengua que habla con tanta torpeza como impostura. Con la ambición del memo, nuestro cacique ha sido tan inocuo como inicuo.

6.500 euros ha costado la parida. Según algunos tertulianos para ganar votos. Uf, espero de verdad que le voten por otro motivo.

¡Yavé, vuelve a bajar, que no nos vale este Génesis!

El brinco y el Universo en expansión

– ¿No te habrás olvidado de mí?
– ¿Olvidarme de ti? Ni aunque el mundo se detuviera en este instante me olvidaría de ti, porque mi vida entera gira ahora mismo a tu alrededor…

No puedo evitar que el corazón me dé un brinco cuando me dicen cosas así, aunque no signifiquen nada desde un punto de vista cosmológico y según las últimas teorías del Universo en expansión.

– … los reflejos no acaban de cogerte, te falta el baño de brillo y además tengo que capearte un poco. Después querrás que te dé un golpe de secador y me tengo que ir a las 7 a recoger a mi hija. ¡Y son las 6 y cuarto!

Y el corazón vuelve a su caja torácica después del brinco, siguiendo perrunamente las Leyes de Newton y olvidándose del Universo en expansión.