Real Madrid 6 – Racing 1

Oigo en la radio unas declaraciones del Sr. Portugal, entrenador del Racing. Ha venido a decir algo así: «Claro, es que encontrarse con 2 goles en 15 minutos, eso ya nos ha roto todos los planes que traíamos preparados».

Pues casi mejor que se los rompieran, los planes, porque muy buenos no parece que fueran. Eso o que no se lo habían preparado bien…

Pedro León, extremo derecho del Real Madrid

Mouriño, ese entrenador ensoberbecido y en permanente estado de retortijón, ha dicho que Pedro León no es ni Zidane ni Maradona ni Di Stéfano. Gran verdad: ninguno de los tres jugó nunca en la posición de Pedro León. Y si jugaron por ahí, lo hicieron porque les daría la gana, que para eso eran quienes eran. Ese macaco arrogante que come chicles de bola en el banquillo del Real Madrid, ha ridiculizado a un jugador de su propio equipo que, por lo visto, no le parece suficientemente peleón. Mouriño, ese tuercebotas tan maleducado, sabrá cómo lograr medio titular, pero no sabe leer.

Pedro León no es Maradona, ni Zidane, ni Di Stéfano, cierto. Tan cierto como que Mouriño no es ni Vicente Del Bosque, ni Luis Molowny, ni Miguel Muñoz. Sin duda por eso, no ha entendido que el Real Madrid no es un arrabal, ni un burdel, ni un mercadillo de bragas. No sirvas a quien sirvió, que decía mi abuela. También decía aquello de que a este paso, ni se muere padre ni cenamos.

Hala Madrid, (malgré Florentino).

Final feliz

Mi amiga T. me dice en el post anterior que no sabe si está más contenta porque se haya acabado el Mundial o porque lo hayamos ganado. Yo, sin duda alguna, porque se haya acabado y por haber sobrevivido sin que me dé un síncope, o un infarto o cualquier clase de patatús. Creo que el grito más repetido en esta segunda fase del mundial no ha sido “yo soy español, español, español”, sino “¡Árbitro, tiempooo, pita, coño ya!”.

Y me emocionó más el golpe de laca que se dió Puyol con el balón en “semis” que el gol de la final. Cuando marcó Iniesta, en primer lugar me desgarré la garganta con un grito tan racial como liberador y luego, ya más calmada, opté por desmayarme. Cuando recobré el oremus, seguía con los oídos taponados, aunque la mandíbula se había vuelto a encajar. Encantador.

Igual que tras el partido de semifinales, me bajé a dar una vuelta a Curra y a mirar el espectáculo en la Castellana. A mis sobrinos no les costó mucho convencerme para ir a dar una vuelta por Madrid. Así es que me zambullí en la euforia colectiva con el coche, con tres sobrinos, dos banderas y una camiseta roja. Conforme parábamos en los semáforos mis sobrinos se iban encontrando a amigos, y los fui depositando uno tras otro entre la multitud, ante la imposibilidad de acoger a todos en el coche. Dos horas después volvía a casa exhausta y alucinada, sin trofeos nacionales ni tesoros familiares, y con el waka-waka incrustado en mi cerebro reptiliano (you’re a good soldier / choosing your battles…).

Y en fin, un último comentario. Si todas las madres querrían tener un hijo como Casillas, a todas sus hijas nos gustaría ser Sara Carbonero, aunque fuera un ratito. Nada, un par de segundillos: los justos para llegar y besar al santo.

España ha ganado el Mundial de fútbol. Ha sido agotador, pero ¡ Qué bonito ha sido!


A la final

Bueno, pues parece que a partir del domingo ya podremos abrir el abanico de temas a tratar, y dejar el fútbol. Pero varias cosas se me ocurren.

– Tendría narices que un mundial celebrado en Sudáfrica se lo llevara Holanda. Sería como un eructo de la Historia, o algo así.
– La explosión de banderas y de cánticos locales no hacen sino indicarnos que vivimos en un país normal, tan normal como el resto de países, ni más ni menos. No entiendo bien el asombro que provoca. En Holanda esto se vive exactamente igual y no tienen el carajal gili-autonómico que tenemos los españoles. Suerte para nosotros por lo primero, y suerte que tienen ellos por lo segundo.
– La imagen de Puyol con una toalla saludando a la Reina de España no hace sino probar lo que he escrito más arriba. Si este país fuera tan anormal como nos quieren hacer creer, Puyol, capitán del Barça, habría salido sin la toalla.
– Bravo por la Mannschaft. Ni una patada, ni un mal gesto, ni un balonazo. Qué majos son. ¡Y qué altos!
– He de confesar que cuando marcó Puyol, yo, madrileña y madridista, grité “¡Visca el Barça, Visca Catalunya, y visca tu madre!”. Purgaré mi pecado, iré al infierno si es preciso, porque no me pienso arrepentir.
– Pedrito se ha ganado a pulso ser el jugador que peor me cae de la selección con mucha diferencia, y para siempre. Lo que le hizo a Torres no tiene perdón. No quiero ni pensar en un mundial ganado con un gol de este mamarracho. Así es que, si esto sucede, pensaré solo en el mundial ganado, qué le vamos a hacer.

En fin, a esperar el domingo y a disfrutar. Solo quiero que, aunque pierdan, sepamos reconocer lo que han hecho y no tengamos que leer demasiadas tonterías.

Mannschaft

Con ese nombre, la verdad es que acongojan. No es como lo de pelear contra la “albiceleste”, que parece un enfrentamiento de tebeo. Lo de Mannschaft es más solemne y da como caché. Aunque asuste un poco. Cuando leo que “La roja” se enfrentará el miércoles a la “Mannschaft”, me imagino a San Jorge en bicicleta armado con un tenedor de postre…

A nuestro favor que ellos van con ánimo de revancha. Y que es San Fermín. Y eso es todo… ¡Qué panorama!

En fin, si hay que perder, mejor con la Mannschaft, que los alemanes son muy majos y ya se sabe que ganan siempre. Que para alegrías previsibles de campeonato, ya tenemos a Nadal.

¿No hay otro para meter los goles?

Pero, vamos a ver ¿De verdad no hay otro para meter los goles? ¿Tiene que meterlos todos Villa? ¿Con lo feo que es? ¿No hay otro más elegante?

En el fondo, y en realidad, y a toro pasado, y de verdad, y ya más en serio, lo mismo me da uno que otro, pero que El-Mundo-Entero solo vea a Villa, así, escuchimizadillo, feín, chiquitajo, con esa mosca en la barbilla y esa nariz de pimiento y esa boquita de piñón comprometido… ¡Hombreeee! Con lo guapetones que son Llorente, o Xabi, o Casillas, o Torres, o Piqué, ¡Tener que lucir a ese tipo tan feo!

Pero hace bien Del Bosque poniéndole. Yo creo que es para ver si se cansa…

No, si al final va a terminar cayéndome bien este Villa… O no, ¡mejor no!. Me sigue cayendo fatal, fatal, fatal, fatal, fatal, fatal, fatal.

PS: ¿Cómo? ¿Que también los mete Latin Lover Iniesta? ¡Acabáramos!…

Seguimos en el Mundial

Pues hemos pasado a octavos, con mucho aburrimiento, y entonces yo voy a seguir con la misma línea argumental, porque me parece que cuanto más me tenga que comer cada comentario que haga, mejor le irá a la selección española. Villa sigue pareciéndome un horror, sigue metiendo él los goles y siendo el héroe de los partidos. Y Portugal, ese país de las maravillas, puede seguir siendo perfectamente mi selección de acogida. Cuando les eliminemos, entonces me acogeré a Alemania o a Inglaterra.

A ver si llega España a la final, la ganamos, y dejo de pasar ya estos malos ratos y de hacer el ridículo con estas tonterías que escribo.

Allez, les bleus…

“Va te faire enculer, sale fils de pute”. Caramba, cuánto genio para tan pocos modales. Lo que hay que reconocerle a la selección de Francia es que, si el fútbol es espectáculo, ellos deberían levantar la copa…

El asunto fue como sigue. Asurancenturix (Anelka) no estaba d’accord con el pescado que le ofreció Ordenalfabetix (Domenech), de manera que le tiró un lenguado al cocotier, éste se agachó y le dió a Esautomatix (Evra), que la pagó con Edadepiedrix (el 2º entrenador) pegándole con un salmonete en el pompon, sin darse cuenta de que estaba presente Detritus (el traidor) que se chivó a les romains (la prensa). Apareció entonces Abraracourcix (Sarkozy) y dijo aquello de “C’est inacceptable”, recibiendo un “merluzazo” en pleno caretuá, mientras cocotte Karlabella (la Bruni) hacía un potage de courgettes para l’apéritif. Jolalá. En Argentina llaman quilombo a este bordel.

Estamos en el año 2010 DC. Toda la Galia está ocupada. ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada de irreductibles galos resiste todavía al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios de las fortificaciones de Mexicum, Sudafricum y Uruguayum…

Si Zizou levantara la cabeza… Bueno, casi no. Eso no, mejor no…

Vaya con Villa

Decía por ahí hace unos días que Villa me parece un horror de tío, hasta el punto de hacerme dudar de si ir con España o no en el Mundial. Y porque haya metido los dos primeros (y únicos) goles de España no deja de parecérmelo. Horrorizada me tiene esta selección, con ese tipo espantoso metiendo goles exquisitos. Si acaso me gustaba un poco este chaval era en aquel anuncio de Cepsa, antes de que le salieran las golondrinas de las greñas, cuando iba totalmente tapado bajo una burka de pelo. Una vez afeitadito, me voy a Repsol sin dudarlo.

Y francamente, queridos: como siga metiendo él sólo los goles, tendré que buscar una selección de acogida. Tal vez Portugal, ese país de las maravillas en donde “exquisito” y “espantoso” son dos falsos amigos.

PS: “Exquisito” en portugués significa “raro”. Y “espantoso” significa “asombroso”. Así es que estaremos de acuerdo en que da un poco igual el idioma en el que pensaba Ronaldo cuando dijo aquello de Paris Hilton: “me parece una mujer espantosa con un comportamiento exquisito”.

Empezó el mundial

Yo me pregunto si voy con España, y empiezo a no estar segura. El fútbol es un juego colectivo, es verdad, pero compuesto por jugadores que en otras circunstancias (léase campeonatos), lo que te apetece es que se trastabillen y se pasen en la enfermería un par de semanitas. Pero como es nuestro país y nuestra bandera, pues a ir con España. Y no sé, no sé. Voy a ver si encuentro cómo explicarlo.

Yo no voy con Fernando Alonso en coches, aunque sea español. Y no voy con Lorenzo en motos, me da lo mismo dónde haya nacido. Son dos tipos que me parecen dos repelentes. Del mismo modo, yo iba siempre con Zidane, y me daba un poco igual si jugaba con les bleus. Y voy siempre con Inglaterra, porque sus jugadores no disimulan; y voy con Alemania, porque suelen ganar y es muy práctico. También voy con Camerún, aunque juegue el cretino de Etoo (con ese no voy, que se trastabille). Y puede ser un lío, porque voy con Higuaín y con el Kun, pero no soporto al cara-bobo de Messi y menos al sucio de Maradona. Y nunca, NUNCA, iré con Italia, que son unos tramposos (yo NUNCA perdonaré el pechazo que Mazerati le dió a Zidane en la cabeza).

Entonces, voy con Casillas, con Xabi y Xavi, con Reina, con Iniesta, con Torres, con Ramos, con Piqué, con Arbeloa, con Puyol y con Cesc. Y no voy de ninguna manera con Villa (qué horror de tio), con Valdés (el del chicle) y con Marchena (un macarra). Tampoco con Pedrito hasta que no se arregle el diente. Y el resto me da igual. Bueno, no: está Vicente del Bosque. Hum, ahora sí que voy con España. Oé, oé, oé oéeee.