La calidad de la sanidad

CURRA-SERIA-2En Madrid la sanidad está revolucionada. Para los que me leeis desde las Filipinas, os contaré que la Comunidad Autónoma, con el objetivo de ahorrar dinero, se propone privatizar la gestión de seis o siete hospitales. Pero, vamos, que los “batas blancas” andan revueltos un poco por toda España reivindicando una sanidad de calidad y otras cuantas cosas más, aunque esta es la más llamativa. Y por ello se han puesto en huelga, que es la forma más contundente de que nos enteremos todos (y todas) de lo que es vivir sin una sanidad pública, de calidad o no.

¿Puede alguien decirme qué es exactamente una sanidad de calidad? Si vd. va a un hospital en donde en la admisión le tratan de pena, hay desconchones en las paredes, el médico es un borde y la enfermera una chunga, y además ha tenido que esperar cinco meses a que le den cita y dos horas en una salita llena de heridos y enfermos lastimosos, uno de cuyos acompañantes le ha robado el monedero, todo para que le miren un juanete y le hagan mogollón de daño, vd. dirá que eso es una sanidad de NO calidad. Igual le curan, sí, pero en el viaje vd ha pasado las de Cain. Y eso puede ser perfectamente un hospital público. ¿Una sanidad de calidad es la garantía de que van a curarte? Nadie puede garantizar eso. La no curación existe, el error médico existe, el diagnóstico tardío existe… y existirá siempre. Si se tienen más medios hay más posibilidades de curación sólo en el caso de que las pruebas sean las adecuadas y quien las lee, acierte. Pero desde luego no será porque el médico o la enfermera sean funcionarios.

Dicen que en un hospital público te hacen más pruebas. No sé, pero para que me quiten la vesícula no creo yo que necesite tener a mi disposición los medios de la NASA. Aparte de que yo no quiero que me hagan más pruebas. Yo lo que quiero es que me hagan las pruebas necesarias, y que no me hagan perrerías a mí y tiren el dinero con los otros (uno siempre cree que sólo se tira el dinero cuando se trata de los demás). Y para eso lo que se necesita son médicos decentes y protocolos públicos que lo garanticen. ¿Pero la gestión? Me dicen que un hospital privado irá a por la pasta. Sí, seguro. Pero una fábrica de galletas también, y no por eso hace galletas de mala calidad. La eficiencia no está reñida con la calidad, es justo lo contrario. Yo creo que una gestión privada evitaría las prácticas funcionariales que todos conocemos, la buena gestión de centros en los que no todo es gasto sanitario, y también que la enfermera espabilada de turno deje de sacar los potitos, vitaminas, aspirinas, vendas y hasta toallas, para ella, su familia y parte del vecindario (conozco el caso). Si en un hospital sobran (digo sobran) empleados, eso no tiene que ver con la calidad de la medicina, sino con la eficiencia. Ah, por cierto: en todo momento hemos estado hablando de MI dinero, que eso es lo público: el dinero de mis impuestos.

Equiparar servicio público de calidad a medios ilimitados en donde se perdona la ineficiencia no es de recibo. ¿Me quieren hacer creer que los médicos que trabajan en los seguros privados no hacen las pruebas necesarias para dar un diagnóstico correcto? ¿Me quieren hacer creer que los Adeslas, Sanitas, Asisas y compañía son un matadero? Y yo pregunto ¿Es que un médico de la pública no me diagnostica igual de bien cuando acudo a su consulta privada?

Yo creo que es un buen objetivo pedir racionalidad en el gasto, incluso en el sanitario.  Y no podemos olvidar el escándalo de fondo: que las administraciones admiten que no saben gestionar el dinero público de manera eficiente. Eso sí que merecería una huelga de… los contribuyentes.