Clase media

Leía yo ayer un artículo sobre las clases medias que me hizo pensar un poco. Sólo un poco, que estamos a martes. En realidad, el artículo trataba sobre la dificultad de definir lo que se entiende como clase media, y hacer el cálculo del sueldo para entrar en la definición o no.

Lo más habitual, decía el artículo (se lo enlazo aquí, por si lo quieren leer) es calcular el porcentaje de renta promedio en un lugar, y después agrupar todo lo que circula alrededor de ese sueldo promedio, en un porcentaje de más o de menos. Lo que es interesante es la idea de “lugar”, y ponía el ejemplo de la diferencia entre la renta estimada en Phoenix y en Nueva York para considerar a la clase media. En efecto, en Phoenix la cosa está entre 30.000 y 100.000 dólares, mientras que en Nueva York el asunto sube a una renta entre 80.000 y 235.000 dólares.

En el artículo se explican bien estas diferencias, que tienen que ver con el coste del alquiler, el de las escuelas, y el coste de la vida en general. Y los salarios medios son correlativos, naturalmente,  y te encuentras con que un oficial de policía con 5 años de experiencia gana unos 70.000 dólares, lejos de lo que ganaría en Madrid, por poner la ciudad probablemente más cara de España. Y vuelvo a la idea de lugar, no sólo de renta, y de cómo, en un mismo país, las diferencias de salario pueden ser bastante grandes y, sin embargo, seguir perteneciendo a la misma clase media.

Yo creo que tratar de definir la clase media es un poco ponerle puertas al campo. Es verdad que tiene que ver con la renta, y que sin duda éste es el primer criterio que debería tenerse en cuenta. Pero creo que considerar tan sólo el nivel de renta sirve únicamente para que nuestros gobernantes nos metan en cajitas para darnos o quitarnos algo. Desde un punto de vista sociológico, creo que clase media tomaría en cuenta más cosas, como la educación, la profesión, el modo de vida, las aspiraciones y otras más que si me pusiera a pensar un rato seguro que me vendrían a la cabeza. O no, que hoy es martes y queda mucha semana como para malgastar cerebro.

Hay otra cosa que me parece que tiene interés, y es el rango de salarios. En esta España gritona que nos rodea (y merodea), parece que por ganar 150.000 euros uno ya es rico. Figúrense los berridos que tendríamos que oir si se nos ocurre decir que clase media puede ser un tipo que gana 235.000 dólares, que al cambio hoy son algo más de 200.000 euros. Aunque situemos al tipo en Nueva York, ganar eso en España es ser un rico podrido (un rico en España siempre está podrido, no hay que olvidarlo). ¿Que no? Si miramos la tabla de IRPF,  el rico empieza más abajo, en torno a los 60.000 euros si no me equivoco. A partir de este sueldo, en Hacienda por ejemplo ya no te hacen la declaración, porque estiman que tienes pasta para pagarte un asesor. En breve supongo que también les cobrarán por pedir una ambulancia en caso de infarto. Así es que un papá que gana 60.000 euros y que tiene dos hijos y una esposa que no trabaja (he mirado en el calculador de Cinco Días), gana en neto unos 43.000 euros, que en 14 pagas se le queda en un sueldazo de 3.000 euracos con los que pagar la casa, alimentarse los cuatro, comprarse zapatos, encender la luz e ir de veraneo. Un ricachón, vamos. Seguro que hasta tiene para comprarse un barco con el que surcar el Mediterráneo los jueves, cuando presumiblemente empieza su fin de semana (recuerden que es rico). Lo que yo digo: para meternos en una cajita. ¡De pino!

El empobrecimiento de la clase media empieza también con estas cosas, no crean. Empieza cuando a un tipo que gana 60.000 euros se le considera rico y se le aplica el tipo máximo de IRPF. Y es así porque entonces el tipo que gana 30.000 se considera automáticamente que está en la parte alta de la clase media y que nos debemos conformar con los 1.000 euros al mes, y que 1.500 ya es la “gran aspiración”. Nos queremos poco y nos queremos mal, y yo creo (IRPF aparte) que el progreso tiene mucho que ver con la emulación, y que socialmente hemos decidido tomar, a ritmo del cangrejo, el camino hacia la mediocridad. Y que confundimos la clase media con la mayoría, y que por ahí se nos está yendo el país a la porra.

A mí me gustaría vivir en un país en el que se considerara muy saludable ganar 200.000 euros. Que los viéramos como el modelo a seguir y que fueran un ejemplo social. Que nos interesáramos por lo que habían estudiado, la carrera profesional que habían seguido, las competencias que habían tenido que desarrollar para llegar a eso. Que pensáramos que ganar ese dinero está a nuestro alcance, con nuestro esfuerzo, y que pertenecen a nuestra misma clase social, aunque su casa sea más grande y sus veraneos más lujosos. O sea, que están cerca, que no son marcianos. A cambio, vivo en un país en el que se considera que el que gana eso es porque es el hijo del jefe o es un lameculos, que vive arrodillado o simplemente ha tenido suerte, y que lo mejor que podemos hacer con él es confiscarle el 75% de su salario y considerarle sospechoso. Finalmente, los que valemos somos nosotros, que para eso somos la gente normal. O sea, la clase media.

10 pensamientos en “Clase media

  1. Pues sí, aunque yo más que vivir en un país en el que se considera muy saludable ganar 200.000 €, prefiero ganarlos … y me da igual el país.

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  2. ¿Sabes qué te digo? Que me ha encantado lo que has escrito. Has hecho un análisis muy claro y muy profundo (para ser martes) y que estoy de acuerdo con tus conclusiones.
    No digo más. Plas plas.

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  3. …hablas de renta y diría que te dejas un dato clave, que creo que el que distingue esas “puertas al campo que dices” y es la solvencia económica, que aún ?¿ se mide no solo por lo que ganas sino por lo que tienes . DEP Cayetana de Alba.

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  4. Completamente de acuerdo. Muchas veces además en términos fiscales cuando hablan de que paguen los ricos, en realidad es la clase media a la que afecta, ya que es donde hay cvolumen para recaudar más. Y esto lo hacen izquierdas derechas y centros

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    • Pues sí, claro. Y además. Pero la gente está muy contenta, porque si sólo te quitan el 15%, y al ricachhón le quitan el 50%, te quedas la mar de feliz. Eso es una técnica de negociación muy conocida: te enseñan primero un número enorme para que la mitad te parezca un chollo. Y lo cierto es lo que dices: la bolsa estupenda de impuestos está en los tramos bajos, no en los altos. Lo de gravar a los ricos es un macguffin que sólo le puede interesar al que se alimenta con ideologías de mercadillo de bragas…

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