Un príncipe tan rico como lerdo

Prince-Alwaleed-bin-TalalHay un refrán que dice que cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo. En el caso de los príncipes saudíes, cuando se cabrean te ponen una fatwa pero si sólo se aburren, entonces te ponen una demanda. Esta vez le ha tocado a la revista Forbes, a la que un príncipe de nombre Alwaleed ha denunciado por libelo por no considerarle suficientemente rico. Y es que la revista ha tasado su fortuna en sólo 15.000 millones de euros y el príncipe del gorro de cuadros dice que no, que él tiene participaciones en no sé cuántos sitios y que tiene 7.300 millones más. Lo que este pobre hombre rico pretende es pasar del puesto 26 del ranking de Forbes al mucho más elitista, dónde va a parar, puesto número 10 del escalafón.

Ni qué decir tiene que la noticia dice mucho más de lo que se lee. Este memo con balcones a la calle está podrido de dinero, y además, como el pescado, la putrefacción le ha empezado por la cabeza. Porque un tiparraco que se hace instalar un trono de oro en su avión, y que es capaz de demandar a una revista por no dejarle aparentar lo suficiente, es tan cretino que, importándole todo lo que le importan las apariencias, ha dejado ocultos 7.300 millones de su fortuna. ¿Cabe una mayor estupidez, señores? Es como si yo quiero aparentar ser graciosa y luego me escondo en el baño para contarme chistes delante del espejo.

Así es que este imbécil sólo quiere el dinero para presumir. Lo amasa sin otro fin particular que luego salir en la revista Forbes en un puesto decente, digamos en el top ten. Por debajo de eso, merece demanda por libelo. Y lo mejor de todo es que teniendo ese único fin, ni siquiera tiene medio gramo de inteligencia para alcanzarlo, con 7.300 millones de músculo en el cajón del escritorio. Me parece evidente que mucho trabajo no le habrá costado ganarlo, como todos esos paletos en camisón que están sentados encima de una bolsa de petróleo. Por cierto ¿Qué dice el Corán y Mahoma de la codicia? ¿Pueden optar al paraíso con las huríes o tienen que resolverlo lapidando a tres o cuatro mujeres?

En fin, supongo que mientras no le llame pobre, este tipo no me demandará. Así es que le llamaré todo lo que, por no venirme a la cabeza, he copiado del diccionario de sinónimos: Imbécil, tonto, lerdo, bobo, memo, estúpido, simple, cretino, inculto, ignorante, cateto, torpe, zopenco, mentecato, majadero, engreído, presuntuoso, petulante, fantasma, pelele, sandio, idiota, zoquete, necio, hueco, cursi, paleto, fantoche, inflado, figurón, pomposo, vacío, fatuo, papanatas…

Ah, y gilipollas, gilipollas también. No venía en el diccionario ¡y casi se me olvida!.

12 pensamientos en “Un príncipe tan rico como lerdo

  1. Ridículo, patético, irrisorio, ostentóreo (jeje), botarate, grotesco, esperpéntico, mamarracho…¿sigo?
    Esta exaltación de la ostentación define por sí misma, no se puede tener menos clase, eso no pueden pagarlo.
    Besos

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