El cabello y el caballo

El debate, por llamarlo de algún modo, entre los remedios antiguos y los potingues de laboratorio multinacional tiene el recorrido que tiene. Entre tomarte una cucharada de aceite de ricino o una pastillita de vitaminas, o entre que te pongan sanguijuelas o que te quiten la vesícula con laparoscopia, yo creo que cualquiera se apuntaría a los tiempos modernos. Eso por no hablar de ir al dentista…

La última moda es lavarse el pelo con champú de caballo. Supongo que han oído hablar de ello. El champú de caballo, según una moda tonta de reciente aparición, fortalece el cabello e impide su caída. Para potenciar la idea, han usado una técnica parecida a la que usaron los publicistas con el Avecrem, que fue ni más ni menos que desaconsejar que se utilizaran los cubitos de caldo de carne los viernes de Cuaresma. ¿Qué mejor prueba de la composición del famoso cubito que aferrarse al precepto? Pues los amigos del champú de caballo hacen algo parecido: avisan de que no lo uses en la ducha, porque si no, Desmond Morris tendría que volver a escribir “El mono desnudo”.

Por lo visto, en Mercadona las reposiciones de champú de caballo duran una mañana escasa. Y la veterinaria de Curra da las gracias cada día de que su servicio de peluquería excluya expresamente ponys y caballos, porque se encontraría con serios apuros para encontrar un jabón adecuado, además de tener incómodas colas de humanos en la puerta sin haber cambiado de especialidad.

Mi lógica me dice que lo que puede ser adecuado para el pelo de los caballos no debe ser aconsejable para la piel de un ser humano. Pero la lógica no tiene cabida si se quiere dejar volar la imaginación. Tendré que empezar a comer alpiste…

12 pensamientos en “El cabello y el caballo

  1. Ya comes alpiste. ¿Qué es si no la lechuga, la rúcola, el perejil? Pues eso.
    Que si se me vuelve a caer el pelo, yo me compro el champú del Mercadona antes que gastarme los 125€ que me gasté este otoño en el tratamiento anticaída que me compré.

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  2. …tu post me ayudará para madurar el concepto que tengo de la gomina
    (tengo pendiente un análisis de su composición y presentación) gracias por este enfoque me servirá…

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  3. Lo del champú de caballo ya lo decían de Jennifer Aniston hace ocho o diez años, que si por eso tenía esa cabellera, que si lo descubrió de casualidad…
    Y respecto al efecto “vellocinador”… ¿acaso nos crecerá la frente hasta las cejas y se nos llenará de pelo todo el contorno de la cara? Porque como no nos pongamos celo (fixo) pegadito a las raíces, algo de jabón se nos saldrá del cuero cabelludo, digo yo, XD

    Mks.

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    • Pues Jennifer Aniston no es el colmo de peluda. A ver, tiene un buen pelo, pero como tantas. y hay que ver lo que duran las leyendas urbanas cuando cogen bien….

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  4. Jó, pues mamy que no tenía ni idea del asunto hasta hoy, el pasado sábado, haciendo la compra le dijo a la chica de la seción de droguería del Mercadona que ese chapú debería estar en la sección de mascotas!!

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