La delicadeza, de David Foenkinos

La delicadeza un mundoparacurraHace unos días iba a hablarles de este libro y se me cruzaron los insectos por medio y al final no les conté casi nada de La delicadeza. Hoy aprovecho que el Madrid está en capilla para escribir el post sobre La delicadeza, un libro que me ha encantado. Cuenta la historia de una mujer, Nathalie, que pierde a su marido en un accidente, y cómo recompone su vida. La historia está, naturalmente, en la recomposición, porque Nathalie se topa con la sencillez, la delicadeza y la ternura de un subordinado suyo de la oficina, un muchacho sueco casi invisible (“la infancia en Suecia se parece a la vejez en Suiza”) y desconcertante, que no le devolverá su vida anterior, pero le permitirá vivir con sus recuerdos sin tener que abandonarlos.

Me ha gustado mucho cómo está escrito, con una prosa sencilla, con una ironía fina y muy elegantona, muy francesa, que a mí me gusta mucho. Te hace comprensible una historia en algún momento disparatada, con unos personajes creíbles y muy bien dibujados, a los que terminas por querer mucho.

Les dejo con un par de párrafos en los que el autor hace referencia a grandes autores franceses con mucha gracia para distraerles, aunque quizá no son lo más representativo del libro, y sí lo sería la sensibilidad y la delicadeza con la que está escrito. Un título muy apropiado, desde luego. Leeré más de este hombre, esto es seguro.

Quería un texto que pudiera leer a salto de mata según le apeteciera, pues sabía que no podría concentrarse. Por ese motivo se decidió por silogismos de la amargura, de Cioran.

…Quizá lo mejor fuera anular la cita. Todavía estaba a tiempo. Podía decir que le había surgido un problema de fuerza mayor. Sí, lo siento, Nathalie. Me habría gustado tanto, bien lo sabe usted, pero bueno, es que hoy mamá ha muerto. No, no, eso no, demasiado violento. Y demasiado Camus, y Camus, para anular una cena, como que no. Mucho mejor Sartre. Esta noche no puedo, tiene que entenderlo, el infierno son los demás. un tonito existencialista en la voz y colaría… 

Y mañana hablaré de fútbol. No lo duden.