Competencias escasas

Lo habrán leído, oído, visto. En Andalucía hay un nuevo candidato para presidir la Junta. Un candidato joven, lleno de energía y ganas de progresar en la vida. Competirá con la actual presidenta de la cosa, una mujer más joven, pero también llena de energía y ganas de progresar en la vida.

Tienen carreras muy similares. En los dos casos, se afiliaron a sus partidos muy jovencitos y a los 23 ya dirigían las juventudes de sus respectivos a nivel provincial. Luego siguieron progresando en sus camadas mientras lograban una concejalía en sus ciudades, con la tierna edad de 25 años. Ninguno de los dos tenía carrera cuando llegaron a concejales, pero para gestionar dinero público tampoco es necesario saber sumar. Con saber firmar, basta y sobra. Aquí y aquí sus cortas biografías, por si quieren llorar.

Andalucía es una autonomía con un presupuesto de 31.000 millones, en números redondos. De euros, claro. ¿Tiene vd ipad? ¿No? Pues ese presupuesto da para regalarle una a cada español y nos sobra pasta para invitar a los portugueses, no le digo más.

Para gestionar este pastizal, tenemos a dos individuos que no han visto a un cliente en su vida. No saben lo que es. Estos dos mendas nunca en su vida han manejado un presupuesto que tuvieran que cumplir a rajatabla. Nunca han vendido nada diferente al humo, a la palabrería. Estos dos mamarrachos no tienen ni la más remota idea de lo que es un competidor en un mercado. Estas dos prendas nunca han necesitado ser eficientes. Nunca han arriesgado su puesto de trabajo. Nunca han vendido otra cosa que promesas, sin necesidad de tener que cumplirlas. En definitiva, estos dos no tienen ni puta idea de lo que es la vida real. La una tardó diez años en sacar Derecho y el otro tiene unos estudios menguantes, por no decir inexistentes. Llevan viviendo del cuento desde los 19 años, sin necesidad de esforzarse más que para intrigar en esos lugares inmundos que son los partidos políticos, en donde se respira el aire viciado del peloteo, el arribismo y la sumisión.

Estas dos perlas van a competir en las próximas elecciones para gestionar 31.000 millones de euros. Entre ellos. Con sus competencias personales, que son escasas. Y luego pedirán más competencias al gobierno central, para gestionarlas con sus competencias personales, que ya digo que son escasas. Los políticos están acostumbrados a subir el precio de los servicios (los impuestos), sin necesidad de mejorarlos (recortándolos).  Esa es su idea de la competencia y la competitividad. O sea, escasa. O más exactamente: ni zorra idea.

Y luego dicen que están mal pagados…