De Gea y el donut

Hablaba yo ayer de premiar con donuts y hoy voy a hablar de penar por ellos. Ladies and gentlemen, con ustedes el “Caso De Gea”.

Como probablemente no sabrán – porque tengo para mí que ningún lector de este blog sabe nada de fútbol-, David de Gea es un sensacional portero de fútbol que jugaba hasta el año pasado en el Atletico de Madrid y que ahora defiende los colores del Manchester United. Le iba mejor en el Atleti, pero bueno, a lo que iba: resulta que De Gea entró en un Tesco, allí en Inglaterra, y se marchó sin pagar un donut que se había comido dentro del establecimiento. Y le pillaron. Entonces se enteró la prensa amarilla de la Pérfida Albión y ahora, cada vez que le meten un gol, ya todo el mundo se acuerda del agujero del donut. Incluso Sir Alex Ferguson, by the way.

Y el chaval ha salido a explicarlo y se ha pegado una tournée por la prensa española. Por lo visto, se había dejado la cartera en el coche y fue a buscarla. Y claro, los de Tesco se pensaron que se iba a largar sin pagar, aunque De Gea se lo dejó bien clarito. Pero que bien clarito. Primero él. Y luego una moza que pasaba por allí y que convino en traducir las explicaciones de De Gea al idioma de Shakespeare, toda vez que el chaval ya se había tragado el donut y había dejado de farfullar cosas que debían de sonar muy raras incluso en el idioma de Cervantes. Los celadores de Tesco sin duda lo agradecieron, porque les debió de dejar el uniforme perdidito de “pa luegos“. 

Ahora ya está todo no sólo bien clarito, sino aclarado. Pero considerando la repercusión que esta historia está teniendo en su carrera deportiva, yo le aconsejaría, la próxima vez, comerse una bolsa de palomitas.