Yaba-daba-duuuuuuuuu

In short: que  petróleo y calma sólo hay en Noruega. Un fastidio esto de las revoluciones. Así que todos despacito, que tiene que cundir la gasolina.

La medida es realmente creativa para el poco rato que han pensado. Que por eso prohiben, por falta de tiempo, no crean. Un par de horitas más y se les hubiera ocurrido algo imaginativo de verdad, por ejemplo una subvención. ¿Para qué? ¡Qué pregunta! Pues para que compremos un buen serrucho, hombre, y así poder adaptar el suelo del coche.

Les dejo con el libro de instrucciones.

“Let’s ride with the family down the street. Through the courtesy of Fred’s two feet…”