La casa de la Calle Franklin

Mi amigo Javi es un arquitecto muy normal: le sobra buen gusto para haber sido ingeniero y le falta empatía para hacerse decorador. Mi amigo Javi dice que hay que retener en la memoria tres plazas de París: la Des Vosques, la Vendôme y la Dauphine. Yo, que no tengo buen gusto de sobra aunque tampoco me falta empatía en el carácter, prefiero la Place de la Contrescarpe. Admito que mi elección no proviene de un “coup de foudre” estético, sino de una “joie de vivre” tan simple como mundana.

Mi amigo Javi me hizo conocer en 2007 la casa de la Rue Franklin, que tiene como particularidad el ingenioso retranqueo para conseguir más fachada. O sea, una solución que satisface a partes iguales la sensibilidad del ingeniero y la practicidad del decorador.